Dejó de sembrar algodón en Formosa y probó con una semilla resistente al clima: hoy ya cubre 14.000 hectáreas
Un empresario agrícola decidió dejar de sembrar algodón en el oeste de Formosa después de años de problemas. Probó con una semilla resistente al clima y los números cambiaron: hoy ya cubre miles de hectáreas. ¿Qué cultivo es y por qué crece?
El Grupo Linke suspendió la siembra de algodón en el oeste de Formosa y apuesta por el cártamo, un cultivo que gana terreno por su bajo costo y su aguante a las altas temperaturas. Su presidente, Marcelo Linke, contó en una entrevista radial por qué tomaron la decisión y cómo impacta en la economía de las comunidades cercanas a Laguna Yema y Pozo del Mortero.
Por qué el algodón dejó de cerrar
La empresa Agrocotton, del grupo que preside Linke, resolvió frenar por ahora la siembra del cultivo textil en su zona de producción. Según explicó el empresario en diálogo con el programa Algo Está Pasando, que se emite por FM VLU 88.5, la medida responde a una suma de problemas climáticos, económicos y tecnológicos.
“Hemos decidido suspender, por ahora, la siembra de algodón. Tiene varios inconvenientes en nuestra área de producción y debemos adaptarnos a las condiciones climáticas de la región”, sostuvo Linke.
El titular del grupo también apuntó contra el atraso argentino en genética algodonera. A su entender, la falta de acceso a semillas con tecnologías modernas impide mejorar los rindes y competir en los mercados externos.
“Estamos muy atrasados en la posibilidad de ser competitivos con buenos cultivos de algodón. En Argentina todavía se debate la incorporación de nuevas tecnologías que ya están disponibles en el mundo”, advirtió.
A ese cuadro se le suman las dificultades para comercializar la producción y los bajos rendimientos, que golpean con más fuerza a los pequeños productores. Linke mencionó además el efecto de ciertos herbicidas usados en soja, que pueden dañar al algodón cuando ambos cultivos conviven en la misma zona.
El cártamo, la apuesta que crece
Con ese panorama, la firma empezó a buscar alternativas que se adapten mejor al clima del oeste formoseño. El cártamo apareció como una opción fuerte: resiste las condiciones climáticas, exige una inversión menor y sirve para elaborar aceite.
“Empezamos a innovar y a trabajar de manera diferente en lo agronómico. Hemos probado el cártamo, que es un cultivo muy resistente a nuestro clima y requiere una inversión menor que el algodón”, relató Linke.
Las primeras pruebas llegaron en 2024. Los resultados económicos convencieron a la empresa, que amplió la superficie sembrada: en 2025 cultivó 8.500 hectáreas entre Formosa y Santiago del Estero. En la campaña actual ese número trepó a 14.000 hectáreas, de las cuales 6.000 están en territorio formoseño.
La idea ahora es aprovechar las ventajas del cultivo de invierno y analizar una segunda siembra en el mismo año.
“Estamos evaluando hacer un doble cultivo en Formosa, con cártamo y poroto. Si los números acompañan, puede ser una alternativa interesante para mejorar la rentabilidad y desarrollar la zona”, anticipó.
La empresa se queda en Formosa
Consultado sobre la continuidad de las inversiones, Linke fue claro: el grupo sigue apostando a producir en la provincia. Incluso consideró que la experiencia puede servir de modelo para otros emprendimientos agrícolas del oeste formoseño.
“La intención es continuar en Formosa. Es importante que esta experiencia sirva para la provincia y permita demostrar que es posible desarrollar este tipo de prácticas productivas en la zona”, afirmó.
El empresario sostuvo que el campo argentino tiene capacidad para competir a nivel internacional, aunque remarcó la necesidad de políticas que acompañen la actividad y permitan sostener las inversiones en el tiempo. En ese sentido, valoró el respaldo del Gobierno provincial, sobre todo en las áreas con sistemas de riego.
“Estamos muy conformes con el Gobierno de Formosa. No le pedimos nada, solamente que nos acompañe y que, cuando tengamos algún inconveniente, nos ayude con la capacidad que tiene el Estado”, expresó.
Un movimiento que llega a más de 100 familias
Linke subrayó que el impacto de la producción no se mide solo por el empleo dentro de los establecimientos. También alcanza a proveedores, transportistas y prestadores de servicios de las comunidades vecinas.
Según precisó, el emprendimiento tiene 20 trabajadores directos en Formosa, mientras que más de 100 personas o familias se vinculan de manera indirecta con la actividad.
“Siempre que haya producción, se genera un movimiento económico alrededor. La logística, los servicios y las inversiones repercuten en las comunidades y contribuyen a mejorar su actividad económica”, concluyó.
La experiencia en Laguna Yema y Pozo del Mortero muestra las dificultades de producir en una región de altas temperaturas, problemas de agua y limitaciones de infraestructura. En ese escenario, el cártamo y el posible doble cultivo se presentan como herramientas para sostener la actividad y diversificar la producción en el oeste provincial.
La entrevista se emitió en Algo Está Pasando, conducido por Fernando López y Daniel Moreira Viera, de lunes a viernes de 9 a 12, por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO.