Dejó Laguna Blanca por amor y volvió 30 años después con un thriller que la pone frente a su propio pasado
Veinticinco años dando clases en Asunción, una carrera en la Selección Paraguaya de Fútbol y una llamada que lo cambia todo en escena: así vuelve a Formosa la “China” Padrón Rossi, con un thriller que habla de familias y secretos.
La actriz, nutricionista deportiva y docente Patricia “China” Padrón Rossi regresa a Formosa para presentar 9 Minutos, un thriller familiar que se sube a escena este 25 de septiembre a las 21 en el Teatro de la Ciudad, con producción de J&J Espectáculos y un elenco que comparte con las paraguayas Dai Acosta, Lidia López y Susy Panizza.
La historia de la “China” arranca en Laguna Blanca, donde nació como la menor de tres hermanos de una familia atravesada por la docencia y el arte. Su padre, Juan Carlos Padrón, y su madre, Nimia Rossi, le dejaron un mandato que ella resume sin vueltas: la pasión por enseñar y por el escenario.
Danza clásica y española, profesorado de Danzas Folklóricas argentinas (IDAF), escolta de la bandera en la Escuela de Frontera N.º 6 José Hernández y deportista de alto rendimiento en gimnasia artística fueron los cimientos de una vida que nunca dejó de subirse a las tablas. “Subí a los escenarios desde pequeña. En la adolescencia, con mi vecina del barrio Centenario, armamos un grupo de payasos donde ella era Serpentina y yo Papel Picado. El arte está en mi ADN”, recuerda.
El viaje que cambió el plan
Al terminar el secundario en el Colegio Malvinas Argentinas, siguió los pasos de sus hermanos mayores y se fue a Asunción para estudiar. La idea era formarse y volver, pero el destino le tenía preparada otra cosa: “Me enamoré, me casé y formamos una hermosa familia con mis cuatro hijos: Maximiliano, Gonzalo, Benjamín y Valeria”.
En Paraguay construyó una carrera que excede cualquier etiqueta. Es nutricionista deportiva con paso por los principales clubes del país y por la Selección Paraguaya de Fútbol, y desde hace 25 años es docente titular en la carrera de Nutrición de la Universidad Católica de Asunción. También se convirtió en una figura habitual de la televisión y del teatro.
Lejos de ver mundos separados, encuentra un hilo conductor: “La esencia es la misma: hacerlo todo con amor, ética y disciplina. En la salud y la docencia hay que actualizarse para acompañar a pacientes y alumnos. En el arte, hay que entrenar y hacer talleres para mejorar la performance. Al final, la clave es ser buena persona e íntegra en cada rol”.
Este año sumó otro desafío: fue elegida coprotagonista de Cero Quejas, una coproducción paraguaya-argentina protagonizada por Gerardo Romano. Una pantalla nueva, otro lenguaje, pero la misma necesidad de seguir explorando.
Una llamada que lo cambia todo
9 Minutos llega después de una temporada en Paraguay y la obligó a moverse de la comedia hacia un registro distinto. La trama sigue a cuatro hermanas y a una situación que altera para siempre lo que parecía establecido. Una llamada inesperada del abogado de la familia instala la tensión y abre la puerta a recuerdos, secretos y verdades que empiezan a salir a la luz.
“A mí me atrapó porque es la historia de una familia, y cuando el diálogo se pone picante, todo empieza a salir a la luz. Es un thriller fascinante donde esos 9 minutos marcan un antes y un después en la cotidianidad de las hermanas”, dice la actriz.
Para ella, volver a Formosa desde el arte tiene un peso especial. Espera que las conversaciones entre las hermanas, los recuerdos y lo que se revela sobre el escenario despierten algo en el público: una memoria, una conversación pendiente, el reconocimiento de alguna escena familiar.
“Nueve Minutos marca un antes y un después en la cotidianidad de las familias”, sostiene. En esa frase también se cuela su propio recorrido: una mujer que salió de Laguna Blanca para armar una vida en otro país, que encontró allí nuevos escenarios y que hoy vuelve con una historia para contar. Las luces se encienden otra vez y Patricia “China” Padrón Rossi estará sobre un escenario de su tierra.