Dejó Micropack y ahora quiere meter 20 locales en una cuadra clave de Rosario
Después de vender Micropack, los Di Santo apuntan a levantar el primer Barrio Chino de Rosario. Ya tienen doce locales apalabrados en una cuadra clave del centro, pero el desafío es juntar a veinte empresarios a la vez. ¿Qué zona eligieron y qué servicios piensan meter?
Luciano Di Santo, el empresario que lideró junto a su familia la cadena mayorista Micropack, confirmó que avanza con un proyecto para instalar el primer Barrio Chino de Rosario en pleno centro. La apuesta busca reunir unos 20 locales en la zona de San Juan y la peatonal San Martín, con la experiencia del Barrio Chino porteño como modelo.
La noticia llega después de que la familia cerrara a principios de este año la venta de su operación supermercadista, que había arrancado en 1950 como un almacén y terminó convertida en una de las cadenas mayoristas más importantes de la región.
El edificio Rich, la punta del ovillo
El proyecto no nació de la nada. En 2024, Luciano y Lelio Di Santo, junto a su padre, retomaron el desarrollo del edificio donde funcionó el histórico restaurante Rich, en San Juan al 1000. La idea original era poner un restaurante en el último piso de la torre, pero la falta de ascensores aptos para ese uso gastronómico en altura obligó a descartarla.
Ahora la planta baja de ese inmueble, de unos 800 metros cuadrados, podría integrarse al Barrio Chino. "A fin de año o principios del año que viene tenemos proyectado terminar el desarrollo y la idea es que en la planta baja tengamos un restaurante o, si no, como segunda opción, un supermercado chino", dijo Di Santo a Negocios de La Capital+.
El empresario ya tiene doce locales apalabrados en la intersección de San Juan y la peatonal San Martín. La intención es firmar los contratos en conjunto, ya que se trata de espacios vacíos que hoy no generan movimiento.
Una zona que busca revivir
Según Di Santo, ese tramo del centro perdió flujo peatonal y comercial frente a otras zonas de la ciudad. Lo ejemplificó con el precio de las cocheras, que cotizan muy por debajo del promedio urbano. "Córdoba y San Martín también es otra zona que vemos con potencial, incluyendo calle Rioja, que también tiene muy poco movimiento", agregó.
El desafío central, según él, es juntar a los 20 empresarios al mismo tiempo: "Yo necesito 20 locales para arrancar, tengo que cerrar el acuerdo con 20 empresarios a la vez. Ese es el desafío".
Los cinco ejes del proyecto
La propuesta se estructura sobre cinco pilares: turismo, entretenimiento, gastronomía, comercio y servicios. No se trata solo de un polo de productos importados, sino de un espacio que busque generar circulación y permanencia en el centro. El plan incluye restaurantes, locales de comida al paso, un supermercado especializado en productos chinos, bazares y servicios que hoy no tienen oferta similar en Rosario. Entre las ideas aparece incluso un spa con masajes y sauna.
El vínculo con grupos asiáticos viene de lejos. Di Santo lo construyó durante sus años al frente de Micropack: "Yo los conozco de toda la vida, cuando arranco en la empresa, en la parte comercial". Con el Grupo Chen, a quien le vendieron sus supermercados, la relación data de unos 20 años y se afianzó en los eventos Micropack VIP, que reunían a unas mil personas, muchas de ellas empresarios chinos.
El puntapié final fue la venta de los últimos cuatro supermercados, todos ubicados en el Barrio Chino de Buenos Aires. "Nosotros decíamos que, si podíamos terminar esta etapa de los supermercados y retransformarnos con éxito y sin problemas, cumpliendo con todos los compromisos, teníamos que hacer un barrio chino porque ya gran parte de la empresa la habíamos pasado a manos chinas", explicó.
Mientras el proyecto sigue en etapa de desarrollo, con conversaciones con propietarios, inversores y operadores, referentes del Barrio Chino porteño aportan experiencia y contactos para darle forma.
El ADN de los Di Santo
La familia, de ascendencia italiana, vuelve a apostar a la reinvención. Fue lo que hizo Lucio Di Santo cuando transformó un pequeño negocio familiar de los años 50 en una de las principales cadenas mayoristas de Rosario. Ahora sus hijos toman la posta.
"Somos sobrevivientes y nos adaptamos. Siempre tenemos en la sangre la cultura del trabajo, la innovación y la idea de que si te caes, te levantás, la de crear sin miedo al fracaso. Los tiempos van cambiando y principalmente con mi hermano y con el aval de mi padre dijimos que era hora de transformarnos, que era un ciclo cumplido y que había gente y distintos empresarios que podían hacer las cosas mejor que nosotros. Hacia eso vamos", sintetizó Di Santo.
View this post on Instagram