Dejó Necochea por una charla de vacaciones y hoy es técnica meteoróloga en la UNLC
¿Sabías que una charla casual puede cambiar tu futuro? Manuela Prieto dejó Necochea por la meteorología y hoy enseña en la UNLC. Conocé su historia y los secretos del clima que pocos explican.
Manuela Prieto tenía 19 años y un futuro diseñando en Mar del Plata, pero una conversación fortuita en unas vacaciones familiares la llevó a la Villa de Merlo. Hoy es técnica en Meteorología Aplicada, docente y está a un paso de convertirse en licenciada. Su historia, contada en el programa “Esta Mañana”, revela cómo una decisión impulsiva puede cambiar el rumbo de una vida.
Oriunda de Necochea, Prieto se trasladó a San Luis para estudiar en la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC). En la entrevista, realizada el pasado jueves 30 de julio, repasó su recorrido académico, habló sobre la prevención de fenómenos meteorológicos y aclaró conceptos que suelen confundirse, como tiempo y clima.
Una decisión que cambió sus planes
Manuela tenía previsto estudiar Diseño en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Sin embargo, durante unas vacaciones, un desconocido le habló sobre la reciente creación de la UNLC y su propuesta académica. Al conocer la carrera, encontró una combinación de física, matemática y programación que despertó su interés.
“Lo conocí en diciembre y en marzo ya estaba estudiando en San Luis”, recordó. La adaptación no fue fácil: la carrera tiene un alto nivel de exigencia y requiere una fuerte formación en ciencias exactas. “Es una carrera muy compleja, con mucha física y matemática. Se supone que dura cuatro años, pero a mí me llevó seis y, en general, son pocos los que logran terminarla”, señaló.
De estudiante a docente
Durante su paso por la UNLC, Prieto comenzó a trabajar como tutora de estudiantes ingresantes. Ayudaba con las materias más difíciles y también con trámites administrativos. “Intentaba darles los consejos que me hubiera gustado recibir cuando empecé. Desde cómo pedir un certificado hasta dónde conseguir un profesor particular”, contó.
Con el tiempo, se convirtió en docente. Actualmente transita su tercer año en la enseñanza, aunque este es el primero desde que obtuvo oficialmente su título de técnica meteoróloga.
Tiempo y clima: no son lo mismo
Uno de los temas abordados fue la diferencia entre tiempo y clima, conceptos que suelen usarse como sinónimos. Prieto explicó que el clima se estudia en períodos de alrededor de 30 años, mientras que el tiempo meteorológico se refiere a las condiciones atmosféricas en un momento específico: temperatura, viento, precipitaciones.
“Cuando hablamos de si hoy hace dos grados más o menos que ayer, nos referimos al tiempo meteorológico. El clima corresponde a una escala mucho más grande”, aclaró. Así, aunque se pregunte “cómo está el clima”, lo técnicamente correcto es “tiempo meteorológico”.
El Niño y su influencia
Prieto también explicó el fenómeno de El Niño, relacionado con el aumento de la temperatura del océano Pacífico frente a Perú. Esto modifica la interacción océano-atmósfera y puede favorecer más humedad y tormentas en Argentina. Sin embargo, remarcó que “el problema no siempre es la intensidad del fenómeno, sino toda la preparación previa y la prevención”.
Prevenir para reducir el impacto
La profesional destacó que una tormenta no puede evitarse, pero sí se puede trabajar para disminuir sus consecuencias. Mencionó la importancia de mantener limpios los desagües, conservar los caminos y contar con organismos de emergencia preparados. “No se puede evitar que llueva, pero sí se puede trabajar para evitar que nos inundemos”, resumió.
Además, señaló que las características regionales son determinantes. En Necochea, donde llueve buena parte del año, se necesita infraestructura de drenaje permanente. En San Luis, donde las lluvias se concentran en verano, un evento extraordinario puede generar complicaciones mayores.
¿Por qué se llama El Niño?
El nombre surgió entre pescadores de Perú, que notaron cambios en la actividad pesquera cerca de la Navidad. El aumento de la temperatura del mar modificaba la llegada de nutrientes y desplazaba a los peces. Como ocurría en diciembre, lo asociaron con el Niño Jesús. La fase opuesta, “La Niña”, está vinculada con un enfriamiento del Pacífico y puede favorecer condiciones más secas en Argentina.
Una profesión con pocos especialistas
Prieto destacó que la meteorología tiene pocos especialistas en el país y que el camino académico es desafiante, entre otras cosas porque mucho material está en inglés. Aun así, alentó a los jóvenes a seguir sus vocaciones: “La carrera es difícil, pero, si realmente te gusta, vale la pena. No significa que sea más sencilla, pero tenés una razón para continuar”.
Tras la entrevista, la técnica regresará a San Luis para comenzar un nuevo cuatrimestre y avanzar en el tramo final de la Licenciatura, una formación que comenzó casi por casualidad y que hoy la encuentra también frente a las aulas.
