Dejó su título de diseñadora para volcarse a algo que nadie esperaba en Paraná
Ale Marco dejó atrás su carrera de diseñadora para meterse de lleno en la pastelería, pero no de cualquier manera: sus galletitas y chocolates llevan imágenes personalizadas que sorprenden. Lo que empezó como un hobby hoy es un emprendimiento que ya cumple siete años en Paraná. ¿Cómo hace para que cada diseño sea único?
La paranaense Ale Marco encontró la manera de unir dos pasiones que parecían no tener nada que ver: el diseño de comunicación visual y la pastelería. Así nació Dulce Diseño, un emprendimiento que lleva siete años en Paraná y que combina sabores con imágenes personalizadas.
Ale se recibió en 2008 como licenciada en Diseño de la Comunicación Visual. Después de convertirse en madre, empezó a preparar propuestas dulces para cumpleaños infantiles. "Siempre me gustó hacer cosas dulces para los chicos y los cumpleaños. Así se unió lo que es el diseño con lo dulce y ahí arrancamos", contó durante su visita al programa La Tarde del Once, conducido por Sol Stettler.
Qué son las impresiones comestibles
El emprendimiento dio un salto cuando incorporó las impresiones comestibles. Hoy trabaja con papel de arroz, que se aplica sobre galletitas y tortas, y con chocotransfer, una técnica que transfiere una imagen directamente sobre el chocolate.
Durante la entrevista, Ale hizo una demostración en vivo sobre una galletita ya elaborada. Primero aplicó un glaseado de limón y explicó que hay que dejarlo secar antes de colocar la imagen. Después usó papel de arroz comestible, retiró una de sus capas y sumó gel de brillo para adherir el diseño. El resultado permite personalizar las piezas con motivos de cumpleaños, bautismos, comuniones o cualquier celebración.
Además de galletitas, Dulce Diseño ofrece barritas rellenas con dulce de leche, lingotes, bocaditos con Oreo, chocolates con microcereal, frutos secos, paletas y piezas decoradas con confites.
Diseños para cada historia
Una de las claves del proyecto es que cada propuesta se piensa según el destinatario. Los productos pueden formar parte de una mesa dulce, convertirse en souvenirs o venir en cajas preparadas para regalar. "Lo importante es recalcar que el diseño es personalizado", remarcó Marco.
Cuando un cliente no tiene definida la estética, ella interviene desde su formación profesional para desarrollar la propuesta. "Me envían un mensaje por WhatsApp o se comunican por Instagram y ahí lo coordinamos", señaló. También prepara boxes para ocasiones especiales y pedidos sorpresa. "A mí me encanta el contacto con la gente. Cuando alguien me pide un box, entro en la historia de cada uno: para quién es y cuáles son sus gustos", agregó.
Para quienes elaboran sus propios productos, Dulce Diseño vende las impresiones por separado: papel de arroz o chocotransfer, además de kits de galletas para decorar.
Siete años de perseverancia
Consultada sobre su experiencia como emprendedora en Paraná, Marco reconoció que los comienzos no son fáciles. "Es difícil empezar, pero una vez que te conocen, el boca en boca y las redes sociales ayudan. De a poquito, hay que tener paciencia", expresó.
Tras siete años al frente del proyecto, aseguró que sigue incorporando conocimientos y destacó dos aspectos que considera fundamentales: ser consciente del trabajo que hay detrás de cada pedido y usar materias primas de buena calidad.