Dejó todo por la magia y hoy vive un secreto que muy pocos conocen en Misiones
Un joven de Candelaria cambió su vida por completo para vivir de la magia y el mentalismo, un rubro casi sin presencia en Misiones. Lo que descubrió en el camino, y la decisión que casi nadie se anima a tomar, adentro de la nota.
Exe Floren tenía apenas 8 años cuando un primo le mostró un truco con cartas. La pregunta que le salió fue inevitable: "¿Cómo lo hiciste?". Esa curiosidad infantil, alimentada por horas de videos en internet, terminó convirtiéndose en una profesión poco habitual en Misiones: la magia y el mentalismo.
El joven ilusionista, oriundo de Candelaria, visitó los estudios de FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde hizo demostraciones en vivo y repasó su recorrido dentro de un arte que, según contó, todavía tiene poca presencia en la provincia.
"Si bien yo cuando tenía aproximadamente 9, 10 años, veía mucha magia. Veía mucha magia más que nada en internet", recordó.
Sus primeros contactos con espectáculos en vivo fueron escasos. Uno de los más marcantes fue ese truco con cartas de su primo, que lo dejó fascinado. Durante semanas insistió para descubrir el secreto. Ese interés inicial creció hasta transformarse en una actividad que empezó practicando por puro gusto.
Más que trucos: técnica y conexión
Para Floren, dedicarse a la magia no es solo conocer técnicas. El aprendizaje incluye estudiar los mecanismos de cada efecto y, además, desarrollar la capacidad de comunicarse con el público.
"Primero que nada es un estudio. También tenés la parte de estudio de la técnica y tenés la parte también de cómo conectar con la gente, cómo hablar, si tu magia va dirigida a un público de niños, de adultos. Esa parte también se estudia", explicó.
En ese camino descubrió que no alcanza con querer conocer un truco: hace falta curiosidad real y constancia. "Si te llama la atención lo suficiente como para sentarte a practicar, a aprender", sostuvo.
Y la práctica abre puertas dentro de la disciplina. "Lo que tiene la magia es que aprendés una cosa y, si te gusta mucho la magia, ya te lleva a otra y empezás a aprender acá, acá, acá", contó.
El clic que lo cambió todo
Durante mucho tiempo, Floren practicó magia simplemente porque disfrutaba hacerlo. La posibilidad de convertir esa actividad en una profesión apareció después, y no fue una decisión sencilla.
"Yo empecé haciendo magia, practicando, yo lo hacía para mí, porque disfrutaba", recordó.
El momento decisivo llegó cuando se planteó que quería dedicarse profesionalmente a lo que durante años había hecho por placer. "El click estuvo mucho tiempo después de decir: 'Quiero que esto sea mi profesión'. Y esa creo que fue la decisión quizás más difícil, quizás más arriesgada que he tomado en mi vida", confesó.
Hoy trabaja en eventos y también realiza presentaciones en bares, llevando sus espectáculos a distintos públicos.
El público, la parte favorita
Más allá de la técnica y la preparación, Floren aseguró que hay un aspecto de la magia que disfruta especialmente: el vínculo directo con las personas.
"Me encanta la parte favorita de la magia: conectar con el público, ver cómo disfrutan, cómo se sorprenden, cómo se emocionan. Esa para mí es la parte favorita que tiene la magia", expresó.
Las redes sociales también forman parte de su recorrido, aunque reconoció que no es el ámbito al que más tiempo dedica. Su prioridad sigue siendo aprender, practicar y perfeccionar sus presentaciones.
"Si bien me cuesta mucho dedicarme a las redes, en algún momento me gustaría tener a una persona que se dedique especialmente a eso", señaló.
Como muchos artistas de su generación, Floren comenzó su formación buscando material en internet. YouTube fue uno de sus primeros espacios de aprendizaje, aunque con el tiempo fue encontrando nuevos referentes y maestros.
Entre ellos mencionó a Agustín Canolik, uno de los nombres vinculados al mentalismo que pudo conocer también desde el lugar de espectador. "Fue mi primer show de mentalismo y para mí era una oportunidad para inspirarme de alguien que ya se dedica a eso", explicó.
Después de la función volvió a su casa con nuevas preguntas y empezó a practicar de otra manera. "Cuando terminó el show fue cuando entendí muchas cosas de lo que es trabajar profesionalmente y ahí fue donde fui a mi casa y empecé a sentarme a practicar lo que tenía que practicar", relató.
A pesar del recorrido y de haber convertido la magia en su profesión, el joven consideró que "la magia, como creo que cualquier arte, tiene mucho de que nunca dejás de aprender realmente. Son muchas cosas".
Y agregó: "Creo que todavía estoy en la punta del iceberg de lo que es el mentalismo, todavía me falta un montón".
Para Floren, esa posibilidad de seguir descubriendo y perfeccionándose es lo que hace atractivo el camino que eligió. En cada presentación, el objetivo vuelve a ser el mismo que apareció cuando era niño frente a aquel primer truco con cartas: despertar en otra persona la misma pregunta que alguna vez lo atrapó a él. "¿Cómo lo hiciste?".