Dejó un folleto en Caleta Olivia y terminó llenando tres micros rumbo al Papa
¿Qué decía el folleto que una organizadora dejó en una parroquia de Caleta Olivia y que terminó movilizando a un micro entero de santacruceños hacia el encuentro con el Papa?
Un contingente de unas 150 personas de Santa Cruz y Chubut partirá este sábado 7 de noviembre rumbo a la provincia de Buenos Aires para participar de las actividades previstas en torno a la visita del papa León XIV al país. La movida, impulsada por la agencia de turismo de Gabriela Susana Reyero, se organizó en tres colectivos y despertó un interés inesperado en las comunidades religiosas de la Patagonia.
El dato que más llama la atención es el peso de Santa Cruz en la convocatoria: uno de los tres micros estará ocupado casi por completo por vecinos de esa provincia. "Tenemos gente de toda Santa Cruz: Caleta Olivia, Pico Truncado, Las Heras, Perito Moreno, Puerto Deseado, Gobernador Gregores y Río Gallegos. Después se suman personas de Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Sarmiento. Hasta ahora tenemos unas 150 personas confirmadas y todavía hay gente que se está decidiendo a último momento", detalló la organizadora en diálogo con La Opinión Austral.
La idea no es una excursión más. Según Reyero, el viaje se encara como una peregrinación: tres sacerdotes, uno por colectivo, acompañarán a las comunidades durante todo el trayecto. A eso se suman pasajeros que subirán en Trelew y Sierra Grande, y un grupo que volará a Capital Federal y se encontrará con la delegación en el alojamiento de Pilar.
Cómo nació la movida santacruceña
El origen de la fuerte respuesta de los fieles de Santa Cruz tiene una anécdota concreta. Reyero recordó que en una visita a Caleta Olivia pasó por la parroquia San Juan Bosco y dejó un folleto con apenas dos datos: "visita papal" y su teléfono. El sacerdote estaba de retiro y, a su regreso, la llamó interesado porque desde esa comunidad no estaba saliendo nadie hacia el encuentro con el pontífice.
Desde ese primer contacto se encadenaron reuniones informativas en Caleta Olivia y luego en Pico Truncado. La propuesta se fue corriendo de boca en boca entre familiares, amigos y grupos religiosos. "La gente de Santa Cruz es supercálida y muy amable. Nos recibieron de una manera hermosa. Fuimos haciendo reuniones, se empezó a correr la voz y así terminamos completando prácticamente un colectivo con personas de la provincia", destacó.
Los horarios de salida variarán según el punto de origen. Los peregrinos de Perito Moreno arrancarán alrededor de las 8 de la mañana del sábado, mientras que en Caleta Olivia la convocatoria está fijada para el mediodía. Después, los vehículos seguirán hacia Comodoro Rivadavia, donde el encuentro será a las 14 en el Liceo Militar General Roca, para desde allí viajar todos juntos hacia Buenos Aires.
Cinco días de fe, turismo y reencuentros
El itinerario prevé la llegada a Pilar el domingo 8 de noviembre. El contingente se alojará en la Villa Marista, contratada de forma exclusiva para el grupo, con pensión completa que incluye desayuno, almuerzo, merienda y cena durante tres noches.
El lunes 9, los peregrinos se trasladarán a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para participar de una celebración multitudinaria en el sector del Monumento a los Españoles. El martes 10 habrá opciones: algunos harán un recorrido turístico por la Capital, otros aprovecharán para visitar a familiares que viven allí y también está prevista la participación en una vigilia juvenil, actividad que se sumó al programa original con el correr de los días.
"Cuando armé el programa no estaba la vigilia de los jóvenes. Después la agregaron y nosotros también incorporamos esa posibilidad. Siempre digo que están los jóvenes de edad y los jóvenes de espíritu, como nosotros, que también queremos participar", contó Reyero.
El miércoles 11 la delegación se trasladará a Luján para otra celebración religiosa. Terminada esa actividad, los colectivos emprenderán el regreso a la Patagonia. La elección de Pilar como base no fue casual: su ubicación entre la Capital y Luján facilita los desplazamientos de cada jornada.
Asistencia, llaveros NFC y silbatos: la logística detrás del viaje
La organización puso el foco en el acompañamiento y la seguridad de los peregrinos, sobre todo durante las celebraciones donde se espera una gran concentración de fieles. Además del transporte, el alojamiento y las comidas, el paquete incluye asistencia al viajero, coordinadores permanentes, remeras identificatorias y credenciales con datos personales y teléfonos de emergencia.
"La gente relaciona la asistencia al viajero con los viajes al exterior, pero también existe cobertura dentro del país. Si alguien se tuerce un pie, tiene un problema de presión o necesita atención médica, queremos que esté cubierto", explicó Reyero.
A eso se suman llaveros con tecnología NFC que, a través del celular, permiten ver en Google Maps la ubicación de los colectivos. "Queremos que todos tengan la información necesaria para encontrarse con el grupo. Si alguien se distrae o se separa, va a poder saber dónde está estacionado el colectivo y comunicarse con los coordinadores", señaló. También se repartirán silbatos como medida adicional y los coordinadores contarán con equipos de comunicación durante los desplazamientos.
"No es solamente ir a ver al Papa"
Para la organizadora, lo central no es el operativo sino la experiencia espiritual que cada participante se llevará y después compartirá en su comunidad. "Creo que la gente por ahí no dimensiona lo que significa que el Papa esté en la Argentina, con todas las bendiciones que eso conlleva. Hace muchísimos años estuvo Juan Pablo II y hubo conversiones, vocaciones sacerdotales y personas que se conocieron en esos encuentros y después formaron sus familias", reflexionó.
Reyero también subrayó el lugar del pontífice dentro de la Iglesia católica. "El Papa es el sucesor de Pedro, el vicario de Cristo. Más allá de ser un jefe de Estado, para la Iglesia es algo muy importante. Quienes participaron alguna vez de una Jornada Mundial de la Juventud saben lo enriquecedor que resulta vivir estos encuentros en comunidad", expresó.
Entre los viajeros habrá catequistas, integrantes de Cáritas y personas vinculadas a distintas actividades pastorales. "No es lo mismo verlo por televisión que estar presencialmente. Vamos a caminar juntos, compartir con muchísima gente y vivir una experiencia totalmente distinta. Queremos que ese mensaje también llegue a nuestras comunidades", insistió.
La idea es que el viaje no termine con la vuelta a la Patagonia. "Yo siempre digo que no es solamente ir a ver al Papa. Vamos a vivir todo esto en comunidad y después cada uno va a regresar con un mensaje, con una vivencia particular, para llevarla a su corazón, a su lugar y a su comunidad", manifestó.
Próximas paradas: Salta, Luján, Europa y San Julián
Reyero adelantó que el objetivo es seguir organizando peregrinaciones a otros destinos religiosos, tanto del país como del exterior. Ya surgieron propuestas para viajar a Salta, Luján, Junín de los Andes y santuarios marianos de Europa.
También anticipó una actividad para abril de 2027 en Puerto San Julián, localidad santacruceña ligada históricamente a la primera misa celebrada en el actual territorio argentino. "La idea es seguir haciendo peregrinaciones. Ya hay sacerdotes que nos están preguntando por salidas a Salta, otras personas quieren conocer santuarios marianos en Europa y también estamos preparando una visita a San Julián para el primero de abril", contó.
Para la organizadora, el crecimiento de estas iniciativas fortalece los lazos entre las comunidades patagónicas. "Este viaje lo estamos haciendo con muchísimo amor. Siempre digo que tenemos que darle lo mejor al viajero, y en este caso a los peregrinos. Queremos que cada persona se sienta acompañada y pueda vivir algo verdaderamente especial", concluyó.