Llegó desde Venezuela con una valija y sin saber dónde iba a vivir. Hoy es una de las médicas que acompaña a los pacientes de Choele Choel en sus momentos más delicados, y tomó una decisión que pocos esperaban.
Mariana Villanueva nació en Venezuela y, antes de llegar a la Argentina en 2023, pasó por Ecuador y Perú. Cuando cruzó la frontera todavía no sabía dónde iba a echar raíces. Su destino final estaba en la Patagonia, más precisamente en Choele Choel, donde hoy se desempeña como médica clínica y referente del programa de Cuidados Paliativos.
El camino no fue directo. Su recorrido la llevó primero a Necochea, donde trabajó en un hospital hasta que una propuesta laboral la acercó al sur rionegrino. Así empezó su historia con Río Negro.
Una llegada con los brazos abiertos
El hospital de Choele Choel la recibió de la mejor manera y desde entonces forma parte del plantel médico. Su tarea diaria combina varias áreas: la atención de pacientes internados, el sector de cuidados intermedios, las urgencias y el acompañamiento de personas que necesitan cuidados paliativos, tanto dentro de la institución como en sus propios domicilios.
Villanueva venía de trabajar en una institución de mayor complejidad y encontró en Choele Choel otra forma de organizar la atención. En esa nueva dinámica construyó un vínculo firme con sus compañeros y con los pacientes.
«Considero que tenemos un muy buen equipo de trabajo. Con sus dificultades, que también pueden ocurrir, pero la realidad es que se puede trabajar acá en Choele de buena manera», explicó la médica.
El trato con los pacientes, en el centro
En la tarea cotidiana, el contacto con los pacientes ocupa un lugar central. Villanueva valora especialmente la recepción que tuvo en la comunidad y el lazo que fue armando en los distintos espacios de atención: desde una internación o una urgencia hasta las visitas domiciliarias.
Aunque sigue formándose como médica clínica, en los últimos dos años profundizó sus conocimientos en el acompañamiento de pacientes que atraviesan enfermedades que requieren especial atención. Actualmente participa en capacitaciones y continúa sumando herramientas para fortalecer su trabajo en esa área.
Un cambio de vida que resultó bien
La propuesta laboral que recibió después de su paso por Necochea le abrió la posibilidad de encontrar nuevos desafíos sin dejar de lado su formación. «Recibí esta propuesta laboral y decidí un cambio que ha resultado bastante bien», recordó.
Instalarse en la Patagonia también implicó adaptarse a un paisaje y un clima muy distintos a los de su Venezuela natal. Aun así, encontró en esta región un lugar donde se siente cómoda y donde quiere seguir con su vida.
Hoy Mariana combina la atención clínica, el trabajo en cuidados paliativos y la formación permanente. A dos años de su llegada, su historia en Choele Choel ya no se trata solo de una búsqueda laboral, sino de un lugar que siente como su casa.
«La realidad es que acá me voy a quedar», expresó.
