Del césped al maquillaje: el secreto pasado del “Rey del Divineo” que desconcierta a sus seguidores
¿Qué lleva a un futbolista que jugó con Asensio y para Del Bosque a convertirse en el “Rey del Divineo”? La impactante transformación de “Tote” Fernández, de los vestuarios machistas a la libertad total en rosa.
Sus redes sociales son un estallido de rosa, moda y uñas perfectas, pero detrás del influencer José Antonio “Tote” Fernández Martínez se esconde una vida radicalmente opuesta. Antes de convertirse en un ícono de la estética, este español de 30 años fue un futbolista profesional que compartió cancha con futuras estrellas mundiales. Su viaje desde los vestuarios machistas hasta la absoluta libertad de expresión es un relato de autodescubrimiento y valentía.
Hijo de un futbolista del Real Murcia, “Tote” fue encaminado al deporte desde los cuatro años. Su talento era innegable. Con apenas siete años ingresó a las inferiores del Real Murcia y su carrera prometía ascender rápidamente.
En un torneo juvenil, formó parte de un combinado español donde tuvo como compañero a Marco Asensio y fue dirigido por Vicente del Bosque. Grandes clubes como el Atlético de Madrid y el Villarreal mostraron interés en él.
Sin embargo, las lesiones frecuentes comenzaron a ensombrecer su pasión. “Había conseguido algo de gloria, pero no era feliz”, confesó a TN. El fútbol se había vuelto “un poco tóxico” y lo vivía como una validación personal.
Un punto de inflexión llegó durante la pandemia, cuando decidió jugar en el ascenso de Islandia. Allí, lejos de todo, algo cambió. “El fútbol dejó de importar un poco y empezaron a interesarme más mis sentimientos”, recordó. Finalmente, tomó la decisión de retirarse.
La liberación en Madrid y el nacimiento de una identidad
Al regresar a Madrid, “Tote” sintió que por fin podía mostrar su verdadera personalidad. De chico, había reprimido gustos asociados a lo femenino, como cierta música o películas, por presión social. El ambiente del fútbol reforzaba esa máscara.
“En los vestuarios también existe un poco ese machismo, esos roles de género de que el hombre no puede llorar, que no puede mostrar fragilidad”, explicó. Comenzó a explorar la moda, usando carteras y probándose las polleras de su hermana, lo que generó rechazo incluso en su entorno cercano.
El momento de mayor confrontación fue su graduación. Asistió con un *outfit* completamente rosa, inspirado en *Barbie*. “Mi padre no me habló ese día”, reveló. Pero su postura fue firme: “Yo estoy haciendo lo que me hace feliz sin hacerle daño a nadie”.
Del hate en redes a un mensaje de libertad
Hoy, “Tote” es un influencer exitoso con más de 455 mil seguidores en Instagram y 550 mil en TikTok. Aunque recibe mucho apoyo, el odio y la discriminación también están presentes. Se solidarizó recientemente con el futbolista Borja Iglesias, del Celta de Vigo, quien sufrió insultos homofóbicos en un estadio.
“Para mí, llevar estas uñas o el maquillaje o una falda, no me hace menos hombre ni menos masculino. Para mí, me hace más masculino: yo me siento más hombre”, declaró con contundencia. Critica la doble vara en el fútbol: “No se falla un pase por tener las uñas pintadas”.
Su novia, la influencer Samantha Costantini, fue quien lo animó a abrazar el color rosa. “Tote” aclara que no es un mensaje político, sino un gusto personal, y recuerda que en la historia, como en la Versalles del siglo XVIII, los hombres usaban pelucas, maquillaje y tacos.
Lejos de renunciar a su pasado, valora las enseñanzas del fútbol: el compañerismo, la resiliencia y la disciplina. “El fútbol han sido 20 años de mi vida”, afirmó, reconociendo los sacrificios pero abrazando esa etapa formadora.
Hoy, desde su plataforma en redes y como participante del reality “Top Chef”, su mensaje es claro. “Yo llamo a la gente a que desaprenda todo lo que ha aprendido”, concluyó. “Creo que estamos en este mundo para divertirnos, para ser nosotros mismos y para ser libres”.