Del lápiz al mural: el formoseño que conquistó Buenos Aires con su arte
¿Sabías que un artista de Formosa fue elegido entre más de 1.200 postulantes para un premio nacional? Conocé la historia de Alfredo Palacio y su obra que ya se exhibe en Buenos Aires.
El artista visual Alfredo Palacio fue elegido para representar a Formosa en el Premio Federal de Pintura Fundación María Calderón de la Barca 2026, uno de los certámenes más importantes del país. Su obra ya cuelga en el Palacio Libertad Domingo Faustino Sarmiento, donde competirá junto a otros 23 finalistas.
La noticia sacude la escena cultural formoseña: entre más de 1.200 postulaciones de todo el país, el jurado eligió a Palacio. Su trabajo integra la muestra colectiva que abrió sus puertas este jueves en la Sala 607 del emblemático edificio porteño, y podrá visitarse hasta el 13 de septiembre.
¿Qué hay detrás de sus pinceladas?
Identidad, territorio, memoria y paisaje son los ejes que atraviesan la producción de Alfredo. En sus pinturas y dibujos, la figura humana se funde con la naturaleza hasta volverse una sola cosa. Su estilo oscila entre lo figurativo y lo abstracto, pero siempre anclado en la tierra que lo vio nacer.
Esa conexión con Formosa es lo que hace tan especial su llegada a un premio federal: una obra nacida en el norte que llega a Buenos Aires sin perder sus raíces, cargada de preguntas, paisajes y memorias propias.
Un camino forjado en el norte
Nacido en 1983 en Formosa, Palacio es artista plástico, pintor, ilustrador y profesor de Artes Visuales. Su pasión por el dibujo despertó de chico, influenciado por las historietas de Caloi, Quino y Fontanarrosa. En 2005 empezó a estudiar en el ISA Oscar Alberto Albertazzi, donde se formó en pintura, dibujo, grabado, cerámica y escultura. Entre 2009 y 2012, exploró otros espacios culturales independientes, sumando la música y el teatro a su universo creativo.
El año 2013 marcó un antes y un después: su participación en el Encuentro Sudamericano de Arte Público y Muralismo en Formosa lo acercó al muralismo, disciplina que hoy ocupa un lugar central en su obra. Cinco años después, una beca del Fondo Nacional de las Artes lo llevó a México, donde estudió historia del muralismo mexicano, dibujo monumental, esgrafiado, teoría del color y diseño de proyectos murales. Una experiencia que terminó de consolidar su lenguaje artístico.
Para Formosa, la presencia de Palacio en esta muestra –que celebra más de seis décadas del premio– significa mucho más que una participación individual: es el reconocimiento a una trayectoria construida desde el territorio. Para Alfredo, es una nueva estación en un recorrido marcado por el dibujo, la pintura y el muralismo. Y para la escena cultural local, una oportunidad de demostrar que el arte formoseño tiene algo propio para decir en la conversación contemporánea argentina.