Denuncia de un vecino destapó un desmonte ilegal de cuatro hectáreas en Burruyacú
Un vecino alertó a la policía y el operativo sorprendió a todos. Lo que encontraron en la zona serrana de Burruyacú podría tener graves consecuencias para el medio ambiente.
Un llamado anónimo puso en alerta a las autoridades y derivó en un operativo que dejó al descubierto un grave daño ambiental en el departamento Burruyacú. Encontraron cuatro hectáreas de monte nativo arrasadas y dos hornos para fabricar carbón con especies protegidas.
Efectivos de la Dirección General de Delitos Rurales y Ambientales llegaron hasta una zona serrana tras una investigación motivada por la denuncia de un vecino. El lugar exacto fue el paraje Cerro del Campo, a unos cinco kilómetros de Puestito de Arriba.
¿Qué hallaron en el lugar?
El acceso no fue sencillo: los policías tuvieron que caminar varios kilómetros por un terreno complicado. Al llegar, se toparon con árboles de cedro y quebracho blanco talados, especies que están protegidas por la Ley Provincial de Bosques Nativos.
Además, había dos hornos tipo parva en pleno funcionamiento para producir carbón vegetal. Todo indicaba que la actividad ilegal se venía desarrollando de manera sistemática.
El impacto ambiental y la palabra oficial
El comisario mayor Adrián Hisa explicó que en esa zona los desmontes están totalmente prohibidos. En sus palabras: “la pérdida del bosque genera un fuerte impacto ambiental y aumenta el riesgo de inundaciones”.
La destrucción de estas especies no solo afecta el ecosistema local, sino que también pone en riesgo a las comunidades que viven cerca de las zonas serranas.
¿Quiénes son los responsables?
Si bien al momento del procedimiento no había personas en el lugar, la investigación ya permitió identificar a los presuntos implicados. Ahora, personal de Flora, Fauna Silvestre y Suelos trabajará junto a la Policía para determinar con precisión la superficie dañada y el volumen de madera extraída.
Desde la fuerza destacaron que, además de las denuncias de vecinos, también utilizan imágenes satelitales para detectar este tipo de delitos ambientales. Este caso expone la vulnerabilidad de los bosques nativos y la necesidad de reforzar los controles para evitar la pérdida de cobertura forestal, que es esencial para el equilibrio ecológico y la protección frente a fenómenos climáticos.