Denuncia por abuso sexual sacude al mundo de la cumbia: una influencer acusa al cantante “Chelo” de Grupo Green
Una influencer musical denuncia un ataque sexual por parte del cantante “Chelo” de Grupo Green. Lo que ocurrió dentro de su camioneta en La Tablada reactiva una escalofriante condena previa del músico. Los detalles de la investigación que podría cambiar todo.
Una nueva denuncia por abuso sexual involucra al cantante Adrián Marcelo Torres Ruiz Díaz, conocido como “Chelo” del Grupo Green. Una influencer de 43 años asegura que el músico la atacó dentro de su camioneta en La Tablada, en un hecho que la fiscalía ya investiga y que reactiva un oscuro pasado judicial del artista.
La denunciante, identificada como A.E., se desempeña realizando transmisiones en vivo con contenido musical. Según su relato ante las autoridades, el lunes coordinó un encuentro con el integrante de la famosa banda de cumbia.
El episodio habría escalado en la madrugada del martes. La mujer declaró que Torres Ruiz Díaz la invitó a conversar dentro de su vehículo, estacionado en la intersección de las calles Cuzco y Caaguazú, en la localidad bonaerense de La Tablada.
Una vez en la parte trasera de la camioneta, la situación tomó un giro violento. La influencer afirmó que el cantante “se bajó los pantalones y abusó sexualmente de ella”.
¿Qué medidas tomó la Justicia?
La causa quedó radicada en la UFI N°21 del Departamento Judicial de La Matanza. Inmediatamente, la fiscalía a cargo dispuso una serie de medidas urgentes para preservar las pruebas.
Se ordenó que la denunciante fuera examinada por el cuerpo médico forense y que se le realizara el kit de emergencia correspondiente, protocolo estándar en casos de esta naturaleza para recolectar evidencia biológica.
Respecto a la situación legal del acusado, fuentes vinculadas al caso confirmaron a TN que el cantante no se encuentra detenido al momento de conocerse la denuncia. Sin embargo, adelantaron que será indagado formalmente en las próximas horas por el fiscal interviniente.
Será el magistrado quien, tras evaluar la declaración del músico y las pruebas recolectadas, decida qué medidas procesales corresponden, que podrían ir desde un pedido de prisión preventiva hasta otra figura legal.
Un pasado que vuelve a la luz
Esta no es la primera vez que Adrián “Chelo” Torres enfrenta acusaciones de abuso sexual. Su historial judicial incluye una condena firme que muchos habían olvidado.
En abril de 2009, el Tribunal Oral en lo Criminal N°6 de Morón lo condenó a tres años y ocho meses de prisión efectiva por el delito de abuso sexual agravado por ser cometido contra una menor de edad.
Esa causa se había iniciado tres años antes, en 2006, cuando una mujer denunció al cantante por haber abusado de tres de sus hijas: dos adolescentes y una nena de apenas 6 años. Los hechos habrían ocurrido mientras el músico vivía en la casa de la familia.
La mujer detalló que en octubre de 2006 encontró a Torres con una de las menores en la cama, lo que la llevó a echarlo de la vivienda y realizar la denuncia policial. No obstante, el artista se fue llevando consigo a otra de las hijas, de 15 años, con quien mantuvo una relación durante medio año. De esa relación, la adolescente quedó embarazada.
El juicio finalmente se centró en el ataque a la menor de las hijas, que al momento del debate oral ya tenía 9 años. Los fiscales acreditaron que las agresiones se habían producido entre 2004 y 2006.
La sentencia fue de 3 años y 8 meses de prisión, a los que se sumaron cuatro meses más para unificar la condena con una causa anterior por lesiones. El cantante cumplió su pena en la Unidad Penal N°25 de Lisandro Olmos.
Tras recuperar la libertad, Torres Ruiz Díaz se mostró desafiante en uno de sus primeros recitales. Al referirse a la condena, declaró: “Me tiene sin cuidado, todo el mundo habla por hablar. Si eso hubiera sido cierto no estaría afuera, mínimo son 9 años. Todo se inventó, fue prensa”.
Ahora, con esta nueva denuncia sobre la mesa, la Justicia de La Matanza deberá determinar si se trata de un patrón de conducta o de una acusación aislada, mientras el mundo del espectáculo sigue con atención un caso que ya genera conmoción.