Denuncia vecinal en La Matanza: el hallazgo que sorprendió a los gendarmes en una jaula
Una denuncia anónima llevó a Gendarmería a una vivienda en La Matanza. Lo que encontraron allí encerrado revela una triste realidad del tráfico de fauna. ¿De qué animal se trata y cuál es su conmovedor destino?
Una denuncia anónima por un animal en un domicilio del barrio Puerta de Hierro, en La Matanza, derivó en un operativo de rescate de fauna. Gendarmería Nacional Argentina rescató un ejemplar de mono carayá, una de las especies más traficadas del país, que vivía en cautiverio. El mamífero silvestre fue trasladado al Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires.
El procedimiento se inició ayer, cuando efectivos del Escuadrón de Seguridad Ciudadana Sur-Oeste recibieron el alerta de los vecinos. Al llegar a la vivienda, dos mujeres los atendieron y, ante la consulta, admitieron tener al animal.
Sin oponer resistencia, las mujeres mostraron a los uniformados al mono carayá. La escena que encontraron los gendarmes fue contundente: el ejemplar se encontraba encerrado dentro de una jaula, lejos de su hábitat natural.

La intervención judicial y el destino del animal
Ante la situación, se dio intervención al Juzgado Federal Nº 1 de Morón. La magistrada a cargo ordenó la participación de la Brigada de Control Ambiental de la Policía Federal Argentina para colaborar en el procedimiento.
Finalmente, el mono carayá fue secuestrado y trasladado. Su nuevo destino fue el Ecoparque Interactivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde recibirá los cuidados correspondientes.
La tenencia del animal constituye una infracción a la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna. El caso queda ahora en manos de la justicia federal, que investigará el origen del ejemplar.

¿Por qué es tan grave tener un mono carayá?
El animal rescatado es un “Alouatta caraya”, un mamífero silvestre que habita naturalmente en bosques y selvas. Es una especie arbórea que depende de ambientes húmedos para sobrevivir.
Sin embargo, su destino suele ser otro. Según fuentes oficiales, es una de las especies más afectadas por el tráfico ilegal de fauna en la Argentina, siendo mayormente comercializada en el noroeste del país.
En territorio argentino solo habitan dos especies del género Alouatta. Una es el carayá rojo, catalogado como “vulnerable”. La otra es el carayá negro y dorado, que posee una categoría de amenaza ligeramente menor pero igual de preocupante.
Ambas poblaciones enfrentan amenazas constantes. La deforestación, el tráfico ilegal y los brotes de enfermedades como la fiebre amarilla han generado pérdidas significativas en su número a lo largo de los años.
El rescate en La Matanza expone una vez más el oscuro mercado de fauna que opera en el país, donde animales silvestres terminan enjaulados en lugares totalmente ajenos a su entorno natural.