Denuncian amenazas en una minera de la Puna: lo que encontraron en la puerta del presidente
El presidente de Amalaya denunció amenazas en la puerta de su casa, pero lo que reveló sobre el respaldo de las comunidades y los pasos legales cambia el eje del conflicto en la Puna.
El presidente de Amalaya, Marcelo López Acuña, denunció actos de vandalismo y amenazas en su domicilio particular tras un intento fallido de iniciar los trabajos de prospección en Peñas Negras. En diálogo con El Esquiú Play, el directivo ratificó la intención de avanzar con la primera etapa del proyecto, ubicado en la zona de Peñas Negras y Aguascalientes, en la Puna catamarqueña.
López Acuña relató que al regresar a su vivienda —donde también funciona la sede social de la firma— encontró el frente del inmueble vandalizado con carteles intimidatorios. "Fue una situación muy violenta que provoca inseguridad. Decían 'Fuera Amalaya de Peñas Negras, asesinos'. El temor siempre existe porque no se manejan con las costumbres de convivencia de cualquier comunidad", expresó el empresario.
La respuesta a las críticas ambientales
Un sector de la comunidad cuestiona la falta de consulta previa y el posible impacto ambiental en la cuenca hídrica cercana a Laguna Blanca. Frente a esas críticas, el titular de Amalaya aseguró que el proyecto cumplió con todos los pasos legales ante la Dirección Provincial de Gestión Ambiental Minera (DIGAM).
Sostuvo que se realizó la consulta pública en la que participaron diversos organismos estatales y que se obtuvo la conformidad requerida para la emisión de la Declaración de Impacto Ambiental.
El respaldo de las comunidades y los empleos
López Acuña precisó que de las cinco comunidades reconocidas en el área de influencia, la gran mayoría respalda la iniciativa. "Hay 20 empleados contratados de las comunidades locales para esta primera etapa de prospección, que consiste únicamente en un relevamiento superficial de rocas, sin uso de agua ni maquinaria pesada", explicó, y señaló que el yacimiento es de polimetales.
El directivo remarcó que el proyecto cuenta con el consenso de cerca del 95% de los pobladores de la región, que ven en la minería una oportunidad de desarrollo frente a la marginación.
Por último, exhortó al grupo que se opone a entablar una mesa de diálogo y confió en las gestiones de las autoridades gubernamentales y judiciales para garantizar que las tareas iniciales puedan llevarse a cabo en un clima de paz social.