Denuncian que Calcatreu no trae el desarrollo prometido: “Se llevan nuestros recursos y no queda nada”
El presidente del Concejo Deliberante de Jacobacci asegura que la minería en Calcatreu no trajo los beneficios prometidos. ¿Qué reclama la oposición?
El freno a la producción de oro y plata en Calcatreu sigue generando polémica en Jacobacci. El presidente del Concejo Deliberante, Mirko Antehuil, aseguró que el impacto económico prometido «no se refleja en la vida cotidiana» de la localidad y lanzó duras críticas contra los gobiernos provincial y nacional.
“Se están llevando nuestros recursos y no queda nada”, sentenció el concejal peronista en diálogo con FM Raíces. Cuestionó la paralización de la empresa y afirmó que “el Gobierno se adjudica la defensa del trabajador, cuando fueron ellos los que permitieron que la empresa abra con gente que no son de la provincia”.
Críticas al discurso oficial
Antehuil fue especialmente crítico con el discurso oficial que acompañó la puesta en marcha de Calcatreu. Según planteó, se generaron grandes expectativas en Jacobacci y en el resto de la provincia respecto de los beneficios económicos que produciría la explotación, pero esos resultados no aparecen en las calles de la localidad.
“Se ilusionó mucho a la gente de nuestro pueblo, y se venden espejitos de colores”, cuestionó. Y agregó: “Cuando el oro está en el tope máximo, acá en Jacobacci no se ve el movimiento económico”.
Para el dirigente, la responsabilidad no recae únicamente en la empresa. También apuntó directamente contra las administraciones nacional y provincial por el modelo de explotación de los recursos naturales. “Gracias al gobierno nacional que tenemos, y este gobierno provincial que va de la mano, van sacando nuestros recursos sin que quede ningún beneficio para nuestra población, más que algunos puestos de trabajo”, afirmó.
La suspensión, bajo la lupa
La decisión provincial de suspender las actividades en Calcatreu también fue puesta bajo la lupa por Antehuil. El concejal cuestionó que el Gobierno de Río Negro aparezca ahora como defensor de los trabajadores cuando, según su interpretación, fue la propia administración provincial la que permitió que el proyecto comenzara a funcionar bajo las actuales condiciones.
Para Antehuil, la medida adoptada en este momento también despierta interrogantes políticos. “Estamos a punto de tener una elección el próximo año y hoy salen con esa postura, que la verdad me parece más circo que una postura real”, afirmó.
Falta de participación de la oposición
Otro de los cuestionamientos formulados por el concejal está relacionado con la falta de participación de la oposición y de las instituciones locales en el seguimiento del proyecto. Según explicó, en Jacobacci se conformó una mesa minera que dejó afuera a sectores de la oposición, impidiendo -según su denuncia- que pudieran conocer en profundidad aspectos vinculados al desarrollo del emprendimiento, las condiciones laborales y los controles ambientales.
“Nosotros como oposición no sabemos nada del proyecto”, afirmó. Y señaló que recientemente la empresa tomó contacto con el Concejo Deliberante y anunció una reunión con el cuerpo legislativo. “Vamos a solicitar que se defienda nuestra fuente de trabajo, porque jugaron mucho con la ilusión de nuestros habitantes, de los trabajadores y de los comerciantes”, manifestó.
Impacto económico real en Jacobacci
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el impacto concreto de Calcatreu en la economía de Ingeniero Jacobacci. Antehuil aseguró que el movimiento económico esperado no se produjo y describió una situación de creciente dificultad para los comercios locales.
“Vemos cómo comercios están quebrando, cómo los comercios de nuestro barrio no tienen para pagar la luz, el agua, el gas. Esa motorización de la economía que iba a inyectar plata a nuestra localidad no se ve”, afirmó.
Incluso cuestionó los niveles salariales vinculados al proyecto, al señalar que trabajadores de actividades mineras desarrolladas anteriormente en la zona tenían mejores ingresos. “Los sueldos están muy por debajo de lo que están cobrando en la minería de segunda categoría que nosotros teníamos, minería de diatomea y caolín”, sostuvo.
¿Qué nos queda después de que se lleven los recursos?
Para el concejal, la discusión no puede limitarse a si Calcatreu continúa o se suspende. El verdadero debate, planteó, debería centrarse en qué modelo de desarrollo queda para Jacobacci y la Región Sur una vez que finalice la explotación. “Esto es un proyecto a corto plazo. Después de que se lleven nuestros recursos, ¿qué nos queda si no implementamos otra producción?”, preguntó.
Antehuil reclamó que los ingresos generados por la actividad minera se traduzcan en infraestructura y desarrollo para la comunidad. “Tenemos que pensar no solamente en sacar los recursos y que se lleven todo”, sostuvo, y enumeró algunas de las obras que, a su entender, deberían acompañar el desarrollo del proyecto: viviendas, pavimento, mejoras hospitalarias y nuevas alternativas productivas.
“Que nos quede un cerro dinamitado y sin recursos minerales y decir que motoriza nuestra economía, ni una casa, ni una cuadra, ni un avance en el hospital”, cuestionó.
En ese sentido, reclamó recuperar el rol de los organismos de desarrollo regional para discutir qué hacer con los recursos generados por la minería y cómo garantizar una economía sustentable para Jacobacci más allá de la vida útil del emprendimiento.
La suspensión dispuesta por el Gobierno provincial, mientras se exige a Patagonia Gold el cumplimiento de la normativa laboral y del porcentaje de contratación de trabajadores rionegrinos, vuelve a poner a Calcatreu en el centro de la agenda política. Pero las declaraciones del concejal de Jacobacci agregan una dimensión más profunda al conflicto: la discusión ya no pasa solamente por cuántos trabajadores son de Río Negro o por las condiciones laborales, sino por qué beneficios concretos recibe la comunidad donde se extraen los recursos y qué proyecto de desarrollo quedará cuando el oro deje de estar allí.
“Eso no se ve realmente”, resumió Antehuil al referirse a las promesas de desarrollo que acompañaron la llegada de Calcatreu. Para el concejal, el desafío es que la explotación minera no termine reducida a la extracción de recursos, mientras las comunidades de la Región Sur continúan esperando que la riqueza generada se transforme efectivamente en desarrollo local.