Denuncian que Flybondi lleva dos años dejando pasajeros varados y el destino paga los platos rotos
¿Pensabas que las aerolíneas low cost te iban a dejar a pie? En Bariloche ya están hartos. El presidente de la Cámara de Turismo disparó contra Flybondi y pidió protección para los pasajeros.
El sector turístico de Bariloche estalló contra Flybondi. El presidente de la Cámara de Turismo, Néstor Denoya, aseguró que la aerolínea lleva dos años dejando gente tirada en todo el país y que las cancelaciones y reprogramaciones terminan manchando la imagen de la ciudad.
En una entrevista con Voz Radio 103.7, Denoya no ahorró críticas hacia la compañía y reclamó una intervención estatal más firme para proteger a los consumidores.
¿Qué dijo Denoya sobre las tarifas de Flybondi?
Durante la charla, los periodistas consultaron en vivo la web de Flybondi y encontraron un pasaje de Buenos Aires a Bariloche por casi 78 mil pesos, tasas e impuestos incluidos. Lejos de entusiasmarse, el dirigente lanzó una advertencia contundente: “Eso es todo timba, timba de la guita. La gente no va a viajar. Espero que la gente no caiga en eso”.
Según Denoya, la aerolínea viene arrastrando serias dificultades operativas, y ofrecer tarifas bajas en ese contexto es una trampa para el pasajero desprevenido.
El destino, ¿víctima colateral?
El principal reclamo del sector es que cuando un vuelo se cancela, el problema no queda en la puerta de embarque. Hoteles, agencias y transfers reciben el impacto de turistas que no llegan, que deben prolongar estadías o que piden devoluciones por servicios que no usaron.
“El destino no tiene nada que ver”, remarcó Denoya, pero admitió que para el pasajero es difícil separar la bronca contra la aerolínea de la experiencia general del viaje. Incluso contó que él mismo tuvo que asistir a turistas varados, pagando alojamiento o traslados de su bolsillo.
“Terminás involucrando al destino con el pasajero”, sostuvo, y cuestionó que los prestadores locales deban hacerse cargo de situaciones ajenas.
Falta de protección al consumidor
Denoya fue tajante: “Alguien tiene que proteger a esa gente”. En ese sentido, apuntó contra la falta de sanciones fuertes para las aerolíneas que incumplen y comparó con Estados Unidos, donde una cancelación puede costarle carísimo a la empresa.
“Andá a cancelar un vuelo en Estados Unidos. El costo que vos tenés y el desastre que te hace el Estado protegiendo al consumidor como tiene que ser”, expresó.
El dirigente también apuntó contra el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a quien responsabilizó por el esquema actual que deja sin herramientas a los usuarios.
La reforma de la Carta Orgánica y la Defensoría del Pueblo
En medio del debate por la reforma de la Carta Orgánica Municipal de Bariloche, Denoya planteó la posibilidad de darle más facultades a la Defensoría del Pueblo para que pueda intervenir en defensa de consumidores y turistas.
“Hace dos años que estamos con este tema, dos años que la gente queda tirada en todo el país”, expresó con bronca.
El dilema de los prestadores
El problema también golpea el bolsillo de los empresarios locales. Una familia que compró alojamiento y excursiones, y no puede viajar por una cancelación, pide la devolución. El servicio estaba disponible, pero la culpa es de un tercero. Aun así, el reclamo cae sobre el hotel o la agencia.
Denoya ejemplificó que a veces intentan ayudar: “Podés traerlo un día, le podés dar una noche”, pero insistió en que el problema de fondo no puede recaer siempre sobre el destino.
Además, hay un efecto invisible: la gente que directamente decide no viajar a Bariloche por miedo a quedar varada. Y eso, para una ciudad que vive del turismo y donde la conectividad aérea es clave, es un golpe durísimo.
Denoya destacó que la cantidad de vuelos que unen Bariloche con Buenos Aires, Córdoba y Rosario es una ventaja competitiva frente a otros destinos patagónicos, pero esa ventaja se diluye si las aerolíneas no cumplen.
“Hace un mes que no vuela y no pasa nada”, cerró, en referencia a las recientes suspensiones de Flybondi y a que la empresa sigue vendiendo pasajes como si nada.