Denuncian que los comedores escolares reciben productos con hasta seis sellos
¿Qué contienen realmente los alimentos que llegan a los comedores escolares? Agmer denunció que algunos productos tienen hasta seis sellos de advertencia y la causa ya está en el STJ.
La polémica por la comida en las escuelas de Entre Ríos sumó un nuevo capítulo. Agmer y los abogados que impulsan un amparo colectivo contra el sistema de provisión de alimentos a cargo de Teknofood aseguran que algunos productos tienen hasta seis sellos de advertencia, lo que violaría la Ley de Etiquetado Frontal. La causa ya está en manos del Superior Tribunal de Justicia.
Este miércoles, en una conferencia de prensa realizada en la sede de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) en Paraná, los referentes del gremio expusieron sus críticas al nuevo esquema de comedores escolares. Participaron el secretario general del sindicato, Abel Antivero; los abogados Rubén Pagliotto y Verónica Fischbach, y la representante de Fundación Cauce, Valeria Enderle.
“No son alimentos, sino productos”
Antivero fue contundente al referirse a la calidad de la mercadería que llega a las escuelas. Señaló que no se fundamentó técnicamente su valor nutricional y lanzó una frase que resume la postura del gremio: “En ningún momento se fundamentó lo que tiene que ver con la calidad de los productos. No son alimentos, sino productos”. Además, consideró que “el Gobierno utiliza la alimentación como una variable de ajuste”.
El dirigente también defendió la tarea de directivos, docentes y cocineros en los comedores, ante los cuestionamientos oficiales, y ratificó que el reclamo busca garantizar el derecho de los chicos a una alimentación saludable.
Los sellos de advertencia que encienden las alarmas
El abogado Rubén Pagliotto se centró en la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable. Según explicó, algunos productos del esquema tienen varios octógonos, lo que impediría su ingreso a los colegios. “Imagínese un budín marca X que tiene cuatro octógonos, no uno, cuatro; es decir, supera en 300% el máximo permitido”, sostuvo, y agregó que, según organismos internacionales, “un solo sello de advertencia es suficiente para prohibir la entrada de ese producto a los entornos escolares”.
Por su parte, Verónica Fischbach aportó datos puntuales sobre los productos observados: “Seis sellos tiene el budín, dos tienen las galletitas y dos tienen los cerealitos”. La letrada también puso en duda el sustento probatorio presentado por el Estado en el expediente.
El amparo que llegó al STJ
El conflicto se originó con un amparo colectivo contra el sistema adjudicado a Teknofood SA. Una medida cautelar había frenado la entrega de ciertos productos, pero el Ejecutivo provincial apeló y la causa avanzó al Superior Tribunal de Justicia. Los amparistas presentaron un planteo de nulidad, argumentando que el artículo 15 de la Ley 8369 establece que las cautelares en amparo son inapelables. La decisión quedó en manos de los nueve integrantes del máximo tribunal provincial.
Los abogados ya anticiparon que, si el fallo no los favorece, recurrirán a la Corte Suprema de Justicia de la Nación o a instancias internacionales.
Adhesiones y dudas sobre la logística
El amparo recibió un fuerte respaldo: cerca de 500 adhesiones en apenas dos días, según informaron, y más de 400 firmas de personas, además de apoyos sindicales. “Tenemos la adhesión de CTA, de Ctera y de gremios de todas las provincias”, afirmó Fischbach. Los interesados pueden sumarse hasta este domingo, ya que los plazos corren incluso en días inhábiles.
Agmer Uruguay también había cuestionado la logística del plan, advirtiendo que las seis entregas anuales previstas obligarían a las escuelas a almacenar grandes cantidades de mercadería, con dudas sobre la infraestructura para conservarla.
Mientras el STJ analiza el expediente, el gremio ratificó su rechazo al sistema y exigió que cualquier provisión respete la normativa nacional de alimentación saludable.