Denuncian que un violento quedó libre y que el botón antipánico no funciona: el pedido desesperado de la familia
¿Cómo es posible que un violento con denuncias graves quede libre y sin control? La familia de Valeria Teves clama por justicia y protección. Conocé los detalles de un caso que estremece a Añatuya.
La familia de Valeria Teves, una mujer de Añatuya que sufrió violencia de género durante 12 años, lanzó un desesperado pedido de protección tras la liberación del agresor. Marcela, hermana de la víctima, asegura que el hombre está suelto sin tobillera electrónica y que el botón antipánico que le dieron a Valeria no funciona.
El caso se conoció a través de un posteo en redes sociales donde Marcela Teves solicitó “protección urgente” y denunció que el violento, identificado como Caro, recuperó la libertad el pasado 10 de agosto. Había sido detenido un mes antes, el 10 de julio, tras una grave golpiza que llevó a Valeria a radicar la denuncia.
¿Qué dijo la familia sobre las medidas de seguridad?
Según el relato de los allegados, en la Comisaría de la Mujer les informaron que el agresor no tiene colocada la tobillera electrónica de control, a pesar de que esa medida había sido dispuesta inicialmente. Además, afirman que el botón antipánico entregado a Valeria no funciona.
“Como familia sentimos que las respuestas de las instituciones que deberían protegerla no han sido suficientes. Pedimos que se revise la situación y que se tomen medidas urgentes antes de que ocurra una tragedia”, expresaron en el comunicado.
La denuncia y la Cámara Gesell
La detención del acusado se había logrado gracias al testimonio de una de las hijas de Valeria en Cámara Gesell, donde la menor relató haber presenciado terribles golpizas. Sin embargo, a pesar de esa prueba contundente, el hombre fue liberado.
Marcela Teves, en un descargo cargado de indignación, detalló: “Este loco de apellido Caro está imputado por lesiones graves. A mi hermana la molió a golpes, le fracturó un dedo de la mano, le apuntó con un arma en la cabeza y aun así lo liberaron. La violó, y con todo el daño que le hizo, está suelto”.
La mujer y sus cinco hijos habrían sufrido amenazas de muerte, maltratos y agresiones físicas y psicológicas durante más de una década. La situación generó alarma en la comunidad de Añatuya, que sigue de cerca el caso y espera que las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que ocurra una nueva tragedia.