Denuncian que una avícola de El Jagüel envió 200 telegramas de despido y prometen más
Les deben millones, mandaron 200 telegramas de despido y amenazan con más. Los trabajadores de Cresta Roja en El Jagüel estallaron contra la empresa y le pusieron fecha límite a la jueza.
En el marco de un conflicto que se extiende por casi una década, los trabajadores de la planta de Cresta Roja en El Jagüel denunciaron que la actual administración envió unos 200 telegramas de despido. La empresa, que pertenece a Granja Tres Arroyos (GTA), está en el centro de una crisis que golpea de lleno al distrito de Esteban Echeverría.
Hernán Ávalos, empleado de la planta, confirmó la noticia a Diario Conurbano y describió la situación límite que viven cientos de familias. "Nos deben millones de pesos a cada uno de nosotros, quincenas atrasadas, presentismo", enumeró.
El plazo que puso la jueza
Ávalos explicó que la magistrada Valeria Pérez Casado, titular del Juzgado Comercial N° 18, dio un ultimátum: "El plazo para que nos paguen lo que nos deben es hasta el próximo martes. A partir de ahí, vamos a ver cómo continuamos", advirtió.
La causa judicial avanza mientras la empresa acumula deudas salariales desde hace meses. Si no hay novedades, Cresta Roja podría ser declarada en quiebra por segunda vez en 13 años, ahora bajo la órbita de Wade, la firma controlada por GTA.
La movilización y el respaldo a Rasic
En medio de la incertidumbre, cerca de 200 empleados se movilizaron hasta el despacho de la jueza para reclamar por su continuidad laboral y mostrar apoyo a Milenko Rasic, el anterior dueño de la compañía, que presentó una propuesta para retomar el control.
"Granja Tres Arroyos no puede continuar con el gerenciamiento de la planta. Rasic está de acuerdo en hacerse cargo, en poner un anticipo e invertir en los pollos con la genética Ross", sostuvo Ávalos.
Ese detalle técnico no es menor: Rasic construyó su imperio sobre la genética Ross, que lo posicionó como líder del mercado hasta la quiebra de 2015.
Temen que lleguen más telegramas
El panorama es todavía más sombrío: Ávalos anticipó que podrían enviarse hasta 400 telegramas de despido adicionales en los próximos días. A esto se suma el reciente cierre de la planta de Capitán Sarmiento, que dejó a cientos de familias bonaerenses en la incertidumbre.
Los propios trabajadores denuncian un vaciamiento de equipos y maquinarias en las instalaciones. "No sólo deben pagarnos sino que deben restablecernos en nuestros lugares de trabajo", reclamó Ávalos.
Mientras la Justicia define el futuro de la avícola, la pregunta que sobrevuela es una: ¿qué pasará con Cresta Roja? Por ahora, los empleados esperan una respuesta.