Denunciaron a un sacerdote por abuso sexual y el Vaticano terminó dando un veredicto inesperado
Cerca de veinte seminaristas lo denunciaron por abuso sexual y él respondió con una teoría conspirativa. Años después, el Vaticano tomó una decisión que quedará en los registros de la Iglesia argentina.
El Vaticano declaró culpable de abuso sexual al sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado de San Rafael. La decisión fue tomada por el Tribunal Especial de Primera Instancia y el Tribunal de Apelación, que alcanzaron la “certeza moral” sobre su responsabilidad en los hechos denunciados.
Buela, fallecido en Génova en 2023, fue hallado responsable de múltiples delitos contra la moral sexual contemplados en el Código de Derecho Canónico. Las denuncias en su contra provinieron de cerca de veinte seminaristas y se remontan a la década de 2000.
Un proceso de dos instancias en la Iglesia
El sacerdote fundó el Instituto del Verbo Encarnado en Argentina en 1984, una congregación católica con presencia en varios países. La resolución de los tribunales eclesiásticos representa la culminación de un proceso que atravesó dos instancias dentro de la Iglesia.
Según informó el Vaticano, la decisión fue comunicada mediante un documento firmado por la hermana Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; monseñor José Antonio Satué Huerto, obispo de Teruel y Albarracín; y la hermana Clara Echarte.
El Instituto del Verbo Encarnado está intervenido tras graves denuncias de hechos delictivos e irregularidades.
Qué dijeron desde la Santa Sede
Las autoridades eclesiásticas señalaron que la comunicación busca contribuir al restablecimiento de la verdad y constituir un acto de justicia hacia quienes sufrieron daños por la conducta de Buela. También apuntaron a la necesidad de informar a los integrantes de los institutos y avanzar en un proceso de revisión y renovación de su espiritualidad, formación y apostolado.
El Instituto fue fundado en 1984 por Buela y tiene sus orígenes en San Rafael. La congregación se dedica a tareas de evangelización, obras de caridad, apostolado, misiones populares, ejercicios espirituales y medios de comunicación.
Las primeras denuncias y la defensa del sacerdote
Las primeras denuncias contra Buela por conductas inapropiadas surgieron en 2010. Según la información difundida, el sacerdote negó las acusaciones y presentó un documento de defensa en el que sostuvo que existía una conspiración en su contra. Sin embargo, la investigación de la Santa Sede concluyó que las acusaciones de abuso eran creíbles.
Los antecedentes del Instituto del Verbo Encarnado
La denuncia por abuso sexual contra Carlos Buela no es el único antecedente negativo de la institución. En los últimos años, el Instituto se vio envuelto en varias denuncias por maltrato e irregularidades ocurridas en su sede.