Denunció a los concejales por lo que dijeron del agua, pero el laboratorio ya había aclarado todo
La intendenta denunció a dos concejales por difundir que el agua no era potable. Lo que no dijo es que el propio laboratorio que hizo los análisis ya había explicado por qué una de las muestras daba mal.
La intendenta de Puerto Piray, Mirtha Elizabeth Lezcano, se presentó en la comisaría local junto al abogado municipal Daniel Osvaldo Moschner para denunciar a los concejales Adrián Duarte y Elizabeth Mercado, del bloque Juntos Podemos, por difundir información sobre la calidad del agua que el Ejecutivo considera falsa.
La acusación apunta a la posible figura de “intimidación pública”, contemplada en el artículo 211 del Código Penal, según indicó Moschner. La denuncia quedó radicada en la Justicia, que deberá determinar si existió un delito y quiénes son los responsables.
Qué decían los concejales
La disputa empezó cuando el bloque Juntos Podemos difundió resultados de muestras que habían sido solicitadas al Laboratorio de Calidad de Aguas de la Universidad Nacional de Misiones. Según esos estudios, algunos parámetros no se ajustaban a los establecidos para consumo humano: mencionaron turbiedad, niveles de cloro residual y presencia de coliformes en uno de los puntos analizados.
Desde el municipio cuestionaron la interpretación y la difusión de esos resultados. Sostienen que una de las muestras que presentó contaminación fue obtenida desde una cañería cuyas condiciones no permitieron cumplir correctamente con el procedimiento habitual de extracción, mientras que otros análisis realizados sobre el sistema arrojaron valores aptos para consumo.
La explicación del laboratorio
La postura del Ejecutivo coincide con la explicación del laboratorio que intervino en los estudios. El director del Laboratorio de Calidad de Aguas de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, Jorge López, explicó que el punto que presentó el resultado bacteriológico desfavorable correspondía a un caño sucio y oxidado, donde no pudieron aplicarse las condiciones normales de esterilización y purga antes de recolectar el agua.
Desde el laboratorio sostuvieron que las muestras obtenidas correctamente durante esa jornada dieron resultados aptos para consumo y que el punto cuestionado debería volver a evaluarse bajo las condiciones técnicas correspondientes.
La Municipalidad aseguró además que mantiene controles sobre las dos plantas de tratamiento y la red de distribución, y que el agua entregada a la población cumple con los parámetros exigidos para consumo humano. Según el Ejecutivo, también se incorporaron nuevos protocolos y equipamiento para fortalecer los controles del servicio.
El contexto: reclamos vecinales y salud
La controversia se desarrolla en un contexto de reclamos vecinales y consultas por cuadros gastrointestinales registrados en Puerto Piray. Hasta el momento, los antecedentes difundidos no permiten establecer por sí solos una relación causal entre esos problemas de salud y el agua distribuida por la red, por lo que determinar su origen requiere una evaluación sanitaria específica.
