Denunció que el sobrino de una paciente fallecida usó sus tarjetas y le retuvieron el sueldo
Una enfermera de Añatuya denunció que el sobrino de una paciente fallecida usó sus tarjetas para hacer compras. ¿Qué descubrió al cobrar su sueldo?
La enfermera que cuidaba a una anciana en un hogar de Añatuya denunció que, tras la muerte de la mujer, un familiar se llevó sus tarjetas y realizó compras por miles de pesos. Lo que no sabía es que esa deuda le iba a costar su propio salario.
La Justicia de Santiago del Estero investiga una presunta estafa que tiene como eje el uso de las tarjetas bancarias de una mujer fallecida, cuyos haberes habrían seguido siendo utilizados durante varios meses después de su muerte para realizar compras y pagos en distintas plataformas.
La denuncia fue radicada por una enfermera de 71 años, responsable del hogar de ancianos Mama Antula, en la ciudad de Añatuya. Según su relato, una mujer identificada como Francisca Nieva estuvo internada en esa institución durante aproximadamente tres años.
La residente falleció el 3 de mayo de este año como consecuencia de un cuadro de salud derivado de un tumor vaginal. La denunciante señaló que era la apoderada de la mujer para los trámites vinculados con sus haberes y documentación.
¿Qué pasó al día siguiente del fallecimiento?
Siempre de acuerdo con la denuncia, el 4 de mayo —un día después del fallecimiento— un hombre identificado como Hugo Coronel, quien sería sobrino de la mujer fallecida, se presentó en el hogar y recibió el DNI, las tarjetas de cobro, el carnet de PAMI y el recibo de sueldo, comprometiéndose a darles de baja.
La denunciante sostuvo que, desde ese momento, entendió que el familiar se haría cargo de todos los trámites administrativos relacionados con la difunta.
El descubrimiento, meses después
Sin embargo, la situación dio un giro impensado el pasado 29 de julio. La mujer relató que, al intentar cobrar su propio sueldo en una entidad bancaria santiagueña, se encontró con que sus haberes habían sido retenidos debido a una deuda vinculada a la cuenta de la fallecida, situación que la alcanzaba por haber sido su apoderada.
Al consultar el detalle de los movimientos bancarios, siempre según la denuncia, descubrió que durante los dos meses posteriores al fallecimiento se habrían realizado múltiples operaciones utilizando las tarjetas de la mujer fallecida.
Entre los consumos detectados figurarían compras mediante Mercado Pago, Mercado Libre y Temu, además del pago de facturas del servicio de energía eléctrica, entre otros movimientos.
La denunciante aseguró desconocer completamente esas operaciones y remarcó que había entregado toda la documentación de la fallecida inmediatamente después de su muerte.
La investigación en curso
La fiscal de turno, Dra. María Cecilia Rimini, dispuso incorporar al expediente los últimos movimientos de la cuenta bancaria, identificar formalmente al denunciado y proceder al secuestro de la documentación perteneciente a la mujer fallecida, mientras avanza la investigación para determinar quién realizó las operaciones y si existió una maniobra delictiva.