Denunció que su pareja intentó ahorcarla y el allanamiento destapó un oscuro secreto
Un violento episodio de violencia de género en Río Gallegos terminó con un allanamiento que reveló drogas, dinero y documentos falsos. ¿Qué más escondía el agresor? Los detalles que estremecen.
Una denuncia por violencia de género en Río Gallegos destapó una historia mucho más compleja. Cuando la policía allanó el refugio del agresor, no solo buscaba pruebas del ataque: encontraron cocaína, marihuana, miles de pesos y documentos falsos. El hombre, de 61 años, ya tenía antecedentes por narcotráfico.
La investigación comenzó el 19 de mayo de 2023 en el barrio Los Álamos, cuando una mujer fue atacada brutalmente por su pareja, identificado como N. Úbeda, oriundo de El Dorado, Misiones. Según las actuaciones judiciales, el hombre intentó ahorcar a la víctima y la obligó a ingerir una gran cantidad de pastillas. La hija de la mujer, junto a un vecino, logró rescatarla y trasladarla al hospital.
La joven radicó la denuncia, y la entonces jueza de Instrucción, Marcela Quintana, ordenó medidas urgentes. El allanamiento se realizó en una cabaña en calle Albert Sabin 2810, donde Úbeda se había refugiado tras el episodio. Los investigadores buscaban pruebas de la agresión, pero hallaron algo mucho más comprometedor.
¿Qué encontraron en la cabaña?
Dentro de la cabaña 1, los efectivos secuestraron un maletín negro con 7 gramos de cocaína y varios envoltorios de marihuana. Pero un detalle cotidiano llamó la atención: sobre un plato había una tarjeta SUBE con restos de una sustancia blanquecina, presuntamente utilizada para fraccionar la droga.
El botín se completaba con $1.069.000 en efectivo, billetes de moneda paraguaya, un DNI extranjero y una licencia de conducir a nombre de otra persona, ambos considerados apócrifos. También hallaron creatina, un producto que podría usarse para cortar la cocaína.
Un acusado con un pasado pesado
Úbeda no era un desconocido para la Justicia. En su declaración indagatoria admitió ser consumidor de estupefacientes, pero el tribunal consideró que la droga encontrada no estaba destinada inequívocamente al consumo personal. Por eso, lo condenó por tenencia simple de estupefacientes.
Sin embargo, el dato más contundente es que ya había sido condenado a ocho años de prisión por tráfico de estupefacientes en la modalidad de transporte agravado por el Tribunal Oral Federal N° 4 de San Martín. En esta nueva causa, fue declarado reincidente por tercera vez.
El juez Enrique Baronetto, en los fundamentos del fallo, reflexionó sobre la intervención penal: “Se le está imponiendo una pena por la mera sospecha de su empleo contra un bien jurídico, en este caso, la salud pública”.
Finalmente, el tribunal le impuso un año de prisión de cumplimiento efectivo. Pero la historia no termina ahí: todavía debe enfrentar un juicio por el ataque a su pareja, que permanece pendiente.