Denunció un asalto de dos motos armadas, pero la historia se le desarmó en la cara
Dos motos, cascos negros y tres millones de pesos: el relato parecía perfecto hasta que el joven volvió a contarlo. Lo que apareció en la segunda charla con los investigadores lo dejó sin salida.
Un repartidor de 22 años quedó aprehendido después de admitir que el robo de tres millones de pesos que había denunciado nunca existió. La pista que lo delató no fue una cámara ni un testigo: fueron las contradicciones de su propio relato.
Todo empezó el 31 de octubre, cuando el joven se presentó a denunciar un asalto. Trabajaba como repartidor de productos avícolas y esa noche, según contó, regresaba de hacer entregas junto al chofer del camión de la empresa.
Su versión ubicaba el hecho alrededor de las 21, en la esquina de avenida Rodríguez Peña y Goitía, en Resistencia. Allí, según su primer relato, dos motocicletas Honda Tornado los interceptaron. Los ocupantes llevaban cascos negros y los amenazaron con armas de fuego.
El objetivo, siempre según el denunciante, era la recaudación del día: unos tres millones de pesos. Después de entregar el dinero, los supuestos asaltantes se fugaron.
El detalle que hizo ruido
La causa quedó en manos del Servicio Externo de la comisaría primera metropolitana. Los efectivos volvieron a entrevistar al joven y notaron algo: su historia cambiaba de una charla a otra. Los autores, la ropa que llevaban, la forma en que había ocurrido el supuesto asalto. Nada cerraba del todo.
Los investigadores le explicaron entonces qué implica hacer una denuncia falsa y las consecuencias legales que eso trae. Fue ahí cuando el joven bajó los brazos y reconoció que el asalto jamás había pasado.
Una deuda, una moto y un plan
Según su confesión, arrastraba una deuda económica con un prestamista de nacionalidad colombiana, que se movilizaría en una motocicleta Honda Tornado.
El plan que admitió haber armado era simple: quedarse con la recaudación de la empresa y montar una escena de robo delante de su compañero, el chofer del camión. Así, el faltante de dinero quedaría justificado ante los dueños de la avícola y nadie sospecharía de él.
Qué resolvió la fiscalía
La fiscal en turno, Julieta Arolfo, dispuso una serie de medidas. El conductor del camión deberá prestar declaración testimonial, y el propietario o encargado del comercio fue citado a denunciar en calidad de damnificado.
También se ordenó la aprehensión del falso denunciante. Mientras tanto, los pesquisas siguen buscando registros fílmicos de las cámaras de seguridad de la zona y realizan averiguaciones para dar con otro hombre que estaría implicado en el hecho.
La causa avanza bajo la carátula de supuesto hurto e infracción al artículo 245 del Código Penal, por falsa denuncia, según informó la policía del Chaco.