Desapareció hace una semana en Chaco: siete detenidos y una toalla con sangre que complica a su entorno
La búsqueda de Axel González suma siete detenidos, entre ellos su exnovia y su exsuegro. Una toalla con sangre y un perfil falso en redes complican el caso. ¿Qué pasó realmente?
La búsqueda de Axel González, el joven de 21 años desaparecido hace una semana en Chaco, sumó siete detenidos y una hipótesis que apunta a su círculo íntimo. Entre los arrestados están su exnovia, su exsuegro y un boxeador acusado de desviar la investigación.
La Justicia ordenó allanamientos en Fontana y Puerto Tirol, donde secuestraron diez celulares, ropa y una toalla con manchas de sangre que dio positivo en luminol. Ahora peritan si la sangre pertenece a Axel.
¿Quiénes están detenidos?
Entre los siete detenidos se encuentran Lorena Gómez, exnovia del joven; Ramón “Kuno” Gómez, exsuegro; Sergio Gómez, excuñado; y Agustín Pucheta, un boxeador señalado por crear un perfil falso para instalar una versión que involucraba a la Policía. Luego se sumaron otros tres hombres.
Según el oficial principal Facundo Gómez, vocero de la Policía del Chaco, “a través de las pericias se sabe que nunca Axel estuvo dentro de una patrulla”. Esa teoría quedó descartada.
El conflicto previo
La fiscalía detectó que los problemas entre Axel y la familia de su exnovia venían de antes. “En 2024 ya hubo un hecho donde su exsuegro y su excuñado lo hirieron con un arma de fuego en la pierna”, explicó el vocero. Ese antecedente refuerza la hipótesis de una pelea de larga data.
Además de la toalla, encontraron las ojotas del joven en un campo cercano a la casa a donde se dirigía la última vez que fue visto con vida.
La última vez que lo vieron
Axel salió de su casa el 16 de mayo. Iba a encontrarse con su exnovia en Fontana, cerca de una laguna. Desde entonces, no hay rastros. Los investigadores creen que su última ubicación fue cerca de uno de los domicilios allanados.
Axel mide 1,70 metros, es delgado, tiene pelo negro enrulado y un tatuaje con el nombre “Lautaro” en el brazo derecho. Vestía pantalón negro, campera inflable oscura y ojotas blancas.
Su madre, que encabezó marchas en la ciudad, dijo: “No pierdo las esperanzas de encontrarlo. Queremos que aparezca sano y salvo. Les pido que me sigan acompañando. Mi hijo tiene que aparecer, en algún lado está”. También descree de la versión policial: “Dicen que él tenía antecedentes y es mentira. Él tenía denuncias por violencia de género, pero era todo falso, lo denunció falsamente su expareja. Yo creo que plantaron las cosas”.
Pidió que la investigación quede a cargo de la Gendarmería: “Sospechamos de todos a esta altura. Necesitamos que se investigue como corresponde. Hay muchas cosas raras que no me cuadran”.