Desayunaban tranquilos en una confitería de Salta y terminaron con los puños en el aire: la mujer quedó detenida
Una mujer entró a una confitería de Salta y en minutos el local era un caos: sillas y mesas por el aire, vidrios en peligro y un empleado que terminó con golpes. ¿Qué la desató? Nadie lo sabe todavía.
Una mañana de desayuno se transformó en un caos total en una confitería de calle Ayacucho al 100, casi Caseros, en pleno centro de Salta. Una mujer ingresó al local y, sin motivo aparente, comenzó a revolear sillas, mesas y todo lo que tenía a mano, según relataron testigos a Radio LUP.
El episodio ocurrió este martes por la mañana. Los empleados que estaban atendiendo el salón escucharon ruidos y desorden, y cuando salieron a ver qué pasaba se encontraron con la mujer arrojando elementos del local, incluso hacia la calle.
Destrozos, golpes y una reacción que nadie pudo explicar
Según el relato de uno de los trabajadores, la agresora también intentó romper los ventanales del comercio y provocó daños en sillas, vajilla y una estufa. Los empleados intentaron contenerla como pudieron para que la situación no pasara a mayores, pero uno de ellos terminó con varios golpes de puño mientras trataba de frenarla.
"Me dejó todo destruido, media jornada de trabajo perdida", contó el empleado, que aseguró que la mujer estaba "muy alterada". Además, señaló que no pudieron dialogar con ella ni determinar qué había provocado semejante reacción.
El llamado al 911 fue inmediato. Efectivos de la Policía de Salta llegaron al lugar, redujeron a la mujer y la trasladaron a una dependencia policial. Quedó a disposición de la Fiscalía de turno.
Las dudas que quedaron abiertas
Hasta el momento, no se informó oficialmente qué habría desencadenado el episodio ni si la mujer atravesaba alguna situación particular. Desde el comercio tampoco pudieron precisar si estaba bajo los efectos de alguna sustancia, aunque el trabajador aclaró que no la vio alcoholizada.
Los empleados ahora deberán hacer la denuncia correspondiente y esperar qué determina la Justicia. Mientras tanto, la confitería quedó con daños materiales y una media jornada de trabajo perdida.