Descartaban la carne de sus cabras y el alperujo del olivo: lo que hicieron tres escuelas sanjuaninas dejó a todos hablando
Tres escuelas sanjuaninas encontraron la vuelta para transformar lo que todos descartan: alperujo de oliva, restos de poda y hasta cabras que salen de la majada. El proyecto que se llevó el primer puesto regional ya tiene el respaldo de una empresa aceitera, pero lo que van a producir con esos residuos no es lo que muchos imaginan.
La delegación sanjuanina volvió de Mendoza con tres proyectos premiados en la edición regional de Industria Inspira, el concurso que organiza el área Joven de la Unión Industrial Argentina (UIA). La cita reunió a 60 propuestas de escuelas técnicas y agrotécnicas de San Juan y Mendoza, y las iniciativas locales se metieron entre las más destacadas.
El eje común de los trabajos fue el mismo: convertir residuos en productos con valor agregado. Innovación, cuidado del ambiente y aprovechamiento de los recursos de la zona aparecen en cada una de las propuestas que subieron al escenario de la Nave Cultural de Guaymallén.
El primer puesto: biocuero a partir del alperujo
La EPET N.º 3 se llevó el máximo reconocimiento con una investigación que busca desarrollar un biocuero a partir del alperujo de oliva, el subproducto que queda tras el procesamiento de la aceituna.
La idea es obtener un biotextil similar al cuero vegetal, como alternativa al cuero animal y al sintético, con posibles usos en marroquinería, accesorios para mascotas y productos tecnológicos.
El proyecto tiene el respaldo de SolFrut S.A., que aporta la materia prima desde su planta de aceites y acompaña a los estudiantes con un programa de mentorías. Los chicos también hacen prácticas en las instalaciones industriales para conocer de cerca los procesos productivos y seguir profundizando la investigación.
Briquetas ecológicas para reemplazar los líquidos inflamables
La EPET N.º 9 de Ullum presentó Briket, un proyecto que apunta a fabricar briquetas térmicas con aserrín, viruta, restos de poda, cáscaras de frutos y otros residuos de biomasa.
El objetivo es desarrollar un combustible sólido para fogones, parrillas y estufas que reemplace a los líquidos inflamables que se usan para iniciar el fuego. El equipo está en plena etapa de experimentación: prueba distintas mezclas y evalúa la compactación de los materiales, la resistencia de las briquetas y su tiempo de combustión para determinar qué combinación funciona mejor.
Cabras de refugo: jamones y salames con valor agregado
La tercera propuesta reconocida es de la Escuela Agrotécnica Ejército Argentino, de Valle Fértil. Bajo el nombre "Agregando valor a las cabras de refugo", el proyecto plantea aprovechar la carne de animales adultos que se descartan de la majada para elaborar jamones y salames.
La iniciativa también prevé un esquema de trabajo conjunto con los productores caprinos: la escuela se encargaría del procesamiento y después acordaría con ellos la distribución de los ingresos. Además del valor agregado, el proyecto busca favorecer la renovación de los rodeos, mejorar el cuidado sanitario y contribuir a la recuperación de los campos.
Educación técnica e industria, cada vez más cerca
Industria Inspira propone que los estudiantes detecten problemáticas de sus comunidades y armen soluciones con lo que aprenden en el aula. Investigación, prototipos y aprovechamiento de materiales disponibles son parte de un proceso que conecta la formación técnica con el mundo productivo.
Durante la jornada en Mendoza hubo charlas sobre emprendedurismo, diseño y desarrollo de productos, además de presentaciones ante referentes de la industria. Algunos equipos mostraron sus productos de manera presencial y otros usaron herramientas digitales para explicar sus propuestas y los procesos de elaboración.
"La educación técnica y agrotécnica les brinda a nuestros estudiantes herramientas para transformar los conocimientos en soluciones. Estos 35 proyectos en Industria Inspira muestran su capacidad para investigar, innovar y aprovechar los recursos del entorno, al mismo tiempo que se empiezan a vincular con el mundo del trabajo y la industria", expresó la ministra de Educación de San Juan, Silvia Fuentes.
La delegación sanjuanina estuvo integrada por 120 estudiantes de 13 escuelas técnicas y agrotécnicas, de gestión estatal y privada. Viajaron acompañados por docentes mentores, supervisores de las áreas técnica y agrotécnica y representantes de la Dirección de Educación Secundaria Técnica y Formación Profesional del Ministerio de Educación.
El jurado estuvo a cargo de referentes de las uniones industriales de San Juan y Mendoza. Tras las exposiciones se eligieron tres proyectos finalistas y se definió al ganador regional, que ahora accederá a la instancia nacional en Buenos Aires para fortalecer su propuesta. Los equipos que quedaron en el segundo y tercer puesto recibieron premios otorgados por la Unión Industrial de San Juan.