Desesperado momento en El Calafate: una nena de 5 años dejó de respirar tras atragantarse con un caramelo
Una nena de 5 años dejó de respirar tras atragantarse con un caramelo en El Calafate. La maniobra de Heimlich de dos policías le salvó la vida. ¿Cómo reaccionaron los efectivos?
Una salida de compras casi termina en tragedia para una familia de El Calafate. Una nena de 5 años se atragantó con un caramelo y dejó de respirar en plena vía pública. La rápida acción de dos policías fue clave para salvarle la vida.
El episodio ocurrió la noche del domingo sobre la avenida Fagnano, cerca de la Comisaría Segunda. La pequeña caminaba junto a su padre cuando el dulce se le atoró en la garganta. En segundos, la nena cayó al suelo sin poder respirar.
¿Qué hicieron los policías?
Los efectivos Rodrigo Ferreira, suboficial escribiente, y Esteban Ludueña, sargento, acudieron al escuchar los gritos desesperados del padre. Sin dudarlo, comenzaron a practicarle la maniobra de Heimlich a la niña.
Tras varios intentos, lograron que expulsara el caramelo que obstruía sus vías respiratorias. La nena volvió a respirar y la emergencia se estabilizó en plena calle.
La cercanía con la comisaría fue determinante: los policías llegaron en minutos y actuaron con precisión. Su preparación y serenidad evitaron que la situación tuviera consecuencias fatales.
La abuela también sufrió una descompensación
Mientras asistían a la nena, la abuela, que presenció todo, sufrió una fuerte crisis nerviosa por la angustia. Los efectivos trasladaron a ambas al Hospital SAMIC de El Calafate en el móvil policial.
La pequeña evolucionó favorablemente y quedó fuera de peligro. Su abuela recibió atención médica y luego fue dada de alta.
El agradecimiento de la familia
Horas después, Oscar, el abuelo de la nena, agradeció públicamente a los policías a través del medio local Ahora Calafate. Destacó la rapidez de Ferreira y Ludueña y aseguró que su intervención fue decisiva para evitar una tragedia.
El caso también sirve como recordatorio de la importancia de saber primeros auxilios y actuar con celeridad ante un atragantamiento, sobre todo en niños.
Gracias a la valentía y preparación de estos dos efectivos, una nena de 5 años pudo volver a sonreír y su familia sigue intacta.