Desesperado padre busca celular con estudios de su hija enferma: ofrece pagar por él
Un padre perdió su celular con los estudios médicos de su hija con lupus. ¿Podrá recuperarlo antes de que sea tarde?
Un padre catamarqueño está desesperado: perdió su teléfono celular y en él guarda toda la historia clínica de su hija de 19 años, que lucha contra el lupus. Ahora pide ayuda a la comunidad para recuperarlo, incluso dispuesto a pagar por él.
Juan Carlos Córdoba, papá de Tiziana, extravió su Motorola E14 el miércoles pasado en la ciudad de Catamarca. El aparato contiene fotografías, estudios médicos y comprobantes de tratamientos que son indispensables para continuar con la atención de su hija.
¿Dónde lo perdió?
Córdoba explicó que el teléfono se le cayó durante un recorrido habitual: salió de su casa en Manuel Navarro, subió por Gobernador Correa, dobló por Colón hasta Mardoqueo Molina, siguió hacia el barrio Mil Viviendas y llegó hasta la Peatonal 24. Su destino era la fiambrería de su sobrina, en Marcos Figueroa y Río Negro, donde iba a comprar verduras para la dieta especial que requiere Tiziana.
Al notar la ausencia del teléfono, rehízo todo el trayecto, incluso visitó la distribuidora Castaño, pero no tuvo éxito. En el dispositivo guarda imágenes de la internación de su hija, registros de los tratamientos, sueros y el catéter que le colocaron, además de toda la documentación de la Clínica Vélez Sarsfield de Córdoba, donde se realizó el diagnóstico.
¿Cómo ayudar?
El padre pidió expresamente a quien haya encontrado o comprado el celular que se comunique para poder recuperarlo, ofreciendo pagar lo que se haya abonado por él. Quienes tengan información pueden acercarse a la fiambrería de Karen Cuesta, sobrina de Córdoba, en Marcos Figueroa y Río Negro, o llamar al 3834-006987, número perteneciente a Tiziana.
El costoso tratamiento y el conflicto con OSEP
Además de la búsqueda del celular, Córdoba relató las dificultades económicas que atraviesa la familia por el tratamiento de su hija, que incluye viajes constantes entre Catamarca y Córdoba para los controles médicos. Contó que debió afrontar un coseguro de 3.713.000 pesos, financiado en 12 cuotas de 320 mil pesos con tarjeta de crédito, y que recientemente recibió un nuevo link de pago por esa suma.
El hombre, afiliado desde hace 26 años a la obra social OSEP, denunció además un problema administrativo: pese a que los pasajes confirman que la familia regresó a Catamarca el 8 de junio, la obra social le continuó facturando prestaciones —entre ellas una transfusión de sangre— correspondientes a fechas posteriores a su regreso, por montos de 135.000 y 37.000 pesos, entre otros. Según explicó, de no saldar esa deuda corre riesgo de que le suspendan las órdenes para continuar el tratamiento.
Córdoba remarcó que Tiziana es atendida por un equipo médico integrado por la nefróloga Pernasetti, la hematóloga Seifer y el reumatólogo Barrera, y que la aplicación de la medicación en los primeros meses tras el diagnóstico resulta crucial para controlar el avance de la enfermedad. Agradeció además al doctor Gregorio Villalba Añez, quien colaboró con el traslado de su hija sin cobrarle, y a quienes acompañaron a la familia durante el reclamo previo ante OSEP.