Despidió a los inspectores de Tránsito y ahora las calles de Concordia le pasan factura
Política · Entre Ríos

Despidió a los inspectores de Tránsito y ahora las calles de Concordia le pasan factura

¿Qué pasó con los inspectores que despidió la Municipalidad y por qué la concejal Villalba dice que los concordienses lo están pagando con accidentes?

La concejal Villalba apuntó contra la gestión municipal por las cesantías en la Central de Tránsito y la ausencia de controles de alcoholemia, y advirtió que los accidentes con heridos y daños materiales ya son parte de la rutina nocturna.

En Concordia, la seguridad vial se convirtió en un campo de batalla política. La concejal Villalba cuestionó con dureza los despidos en la Central de Tránsito y la falta de operativos de alcoholemia en la vía pública. «No hay procedimientos, no hay controles de alcoholemia para evitar esto», disparó.

Según su descripción, la escena se repite noche tras noche: choques con daños materiales y personas heridas, casi siempre con el alcohol como factor común. «La gente se relaja, toma y luego vienen los accidentes», sostuvo.

El Estado presente marca la diferencia

Para Villalba, la presencia municipal cambia el comportamiento de los conductores. Cuando los controles son habituales, los automovilistas evitan el alcohol, eligen un conductor designado o buscan otra forma de moverse. Cuando nadie vigila, la prevención se derrumba y el riesgo se adueña del asfalto.

La concejal advirtió que, aunque los incidentes frecuentes no dejen víctimas fatales, el peligro latente es alto: un auto puede chocar contra una columna de luz en un cantero por donde podría pasar un ciclista, o contra la pared de una casa por donde podría caminar un peatón. «Bien podría haberlos», alertó.

Motos sin control: la otra cara del problema

Villalba también puso la lupa sobre las motos. Muchas circulan sin seguro, sin luces, con escapes libres y conductores sin carnet ni casco. A eso se suman conductas temerarias: cruzar en rojo, trasladar a más de dos personas en el rodado e incluso llevar menores sin protección. «Lo mejor es prevenir», insistió.

La denuncia que apunta al personal

El eje más fuerte de su reclamo es el empleo. La concejal vincula la menor presencia en la calle con los despidos que la gestión municipal ejecutó a principios de año, muchos de ellos en la Central de Tránsito. «Se ha despedido gente diciendo que eran ñoquis, que no cumplían funciones y ahora lo estamos viendo, lo estamos pagando los concordienses con accidentes, con vías, con daños materiales», afirmó.

Según su relato, algunos de los agentes cesanteados fueron reincorporados en otras dependencias, como Estacionamiento Medido, pero la mayoría nunca fue convocada de nuevo. Para Villalba, la gestión anterior había fortalecido el área con concursos abiertos que asignaban los cargos a los aspirantes con mejor puntaje.

«Tránsito funcionaba muy bien, la ciudadanía lo decía y salieron a respaldar cuando hubo despidos porque la gente que trabajaba era idónea, eran profesionales», recordó. En su lectura, la ciudad retrocedió en políticas públicas y ese retroceso se percibe en Salud, Centros de Desarrollo Infantil, Cultura y Turismo.

El dato trágico que endurece el debate

En la lista de siniestros fatales aparece el caso de San Lorenzo y Nogoyá, donde una mujer de 81 años murió atropellada por una camioneta. Ese hecho confirma que la seguridad vial excede el tránsito: involucra presencia municipal, controles, prevención y personal capacitado en la calle.

El conflicto por las cesantías no se agota en Tránsito. Las UOEMC iniciarán el viernes un quite de colaboración en rechazo a 190 contratos no renovados en distintas áreas. Concordia queda así con una deuda pendiente que se paga con riesgo, con bronca y con la sensación de que la calle quedó sin vigilancia.

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