Desprendimiento de placenta: el dato clave que aportaron los estudios por la muerte del bebé en el Materno Infantil
Los análisis sobre la placenta revelaron el origen del sangrado que sufría la madre, pero la querella apunta a un dato que todavía no está claro: qué pasó entre la llegada al hospital y la cirugía.
Los estudios anatomopatológicos incorporados a la investigación por la muerte de un bebé en el Hospital Materno Infantil de Jujuy determinaron que el sangrado que presentaba su madre, Ayelén Ríos, se debía a un desprendimiento parcial de placenta. La mujer cursaba un embarazo de 38 semanas.
Para la querella, este resultado es un elemento central para reconstruir qué ocurrió en las horas previas al fallecimiento. El abogado de la familia, Carlos Espada, sostuvo que ahora existe certeza sobre el origen del sangrado y explicó que el desprendimiento podía generar una disminución progresiva del aporte de oxígeno, sangre y nutrientes al bebé.
La duda de la querella: qué pasó durante esas horas
El principal interrogante de la representación de la familia está puesto en la atención que recibió Ayelén y en los tiempos que pasaron desde su llegada al hospital hasta la intervención quirúrgica. Según la reconstrucción presentada por la querella, la joven había concurrido al Materno Infantil el día anterior y luego regresó a su domicilio con indicaciones sobre signos de alarma, entre ellos el sangrado.
Al día siguiente, cerca de las 17, Ayelén habría comenzado a presentar una pérdida importante de sangre mientras se encontraba en una parada, por lo que se dirigió nuevamente al hospital. La querella sostiene que el ingreso al quirófano se produjo recién alrededor de las 22, por lo que busca establecer qué ocurrió durante ese período y cuáles fueron las decisiones adoptadas por el personal que intervino en la atención.
Qué busca determinar la investigación
Otro de los puntos señalados por la familia es que, según el relato de Ayelén, al ingresar al hospital le realizaron una ecografía y le comunicaron que el bebé se encontraba bien. Sin embargo, los estudios posteriores detectaron el desprendimiento parcial de placenta, circunstancia que ahora forma parte de los elementos que deberán ser analizados en conjunto con el resto de las pruebas.
Para la querella, la investigación debe establecer si el desprendimiento pudo haber sido advertido previamente, qué controles se realizaron, cuáles fueron las conductas adoptadas frente al sangrado y si existió alguna demora que pudiera haber tenido incidencia en el desenlace. En ese sentido, Espada anticipó que buscarán determinar la responsabilidad individual de quienes participaron de la atención médica.
Por el momento, la investigación continúa y será la Justicia la que deberá establecer si existió una conducta negligente y, en ese caso, si tuvo relación causal con la muerte del bebé.