Destinan US$ 4,4 millones para una ganadería que convive con el bosque nativo
El INTA ya asiste a 40 establecimientos para producir carne sin desmontar, con fondos de un proyecto internacional. ¿Cómo se adapta cada región?
El INTA ya asiste a 40 establecimientos para implementar el Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI), un modelo que busca producir carne sin desmontar. La iniciativa, que surge de una Carta Acuerdo con la FAO, contempla una inversión de US$ 4,4 millones y alcanza a productores de 12 provincias.
El programa forma parte del Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de la Argentina, que cuenta con un presupuesto total de US$ 82 millones, financiado por el Fondo Verde del Clima y coordinado por la FAO junto con la Subsecretaría de Ambiente de la Nación. El objetivo es reducir la deforestación y degradación de los bosques nativos, a la vez que se fortalece la producción bovina local.
Qué es el MBGI y cómo funciona
A diferencia de los esquemas tradicionales que implican el desmonte, el MBGI mantiene la estructura arbórea original y aprovecha sus servicios ecosistémicos: regulación térmica para el ganado, ciclado de nutrientes, protección del suelo contra la erosión y captura de carbono.
La asistencia técnica del INTA llega a establecimientos de Santiago del Estero, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Salta, Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Chubut y Corrientes. Además, el organismo aporta profesionales para acompañar otros cuatro sitios con tecnología MBGI en San Luis. La cobertura abarca ecosistemas tan diversos como el Parque Chaqueño, el Espinal, los bosques andino-patagónicos y los montes de caldén.
Qué incluye el trabajo técnico
Los técnicos del INTA realizan relevamientos socioeconómicos de las explotaciones, cartografía georreferenciada, inventarios forestales y estimaciones de la capacidad de carga animal sustentable. También diseñan infraestructura estratégica (potreros, aguadas, picadas cortafuego), analizan riesgos climáticos y establecen sistemas de monitoreo ambiental.
Los productores participantes acceden a aportes no reembolsables e inversiones para mejorar la eficiencia de sus campos. Los fondos se destinan al manejo del estrato arbóreo y matorral, la siembra de forrajeras adaptadas a la sombra, la compra de equipamiento y la instalación de tecnología para monitorear agua y vegetación. Según la coordinación del programa, estos insumos permitirán evaluar el desempeño económico, productivo y ambiental de los predios.
Por qué importa para el mercado externo
La implementación de estos 40 planes responde a la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, que exige a las provincias contar con instrumentos técnicos para autorizar intervenciones sustentables. El INTA participa en la Mesa Nacional de MBGI y en los comités técnicos provinciales para garantizar criterios científicos homogéneos.
En un contexto de crecientes exigencias regulatorias, mercados como la Unión Europea demandan certificar que los productos importados no provengan de áreas deforestadas. La metodología MBGI otorga a la ganadería argentina una herramienta de validación científica que respalda la sustentabilidad de la carne producida en zonas de bosque, posicionando al sector exportador para acceder a nichos de alto valor.