Destrozó su celda a patadas y atacó a los guardias: la insólita escena que terminó con un preso imputado
Un preso del Penal de Roca perdió el control y dejó su celda inhabitable. Lo que hizo después contra los guardias terminó con una nueva causa, pero la Justicia todavía tiene que definir su situación.
Un interno del Establecimiento de Ejecución Penal N° 4 de Roca, conocido como “ex Maruchito”, sumó una nueva causa judicial después de protagonizar un violento episodio dentro de la cárcel. La fiscal Julieta Villa le formuló cargos por daño agravado en concurso real con atentado a la autoridad.
Según la acusación, todo ocurrió el 9 de abril alrededor de las 15:40 en la dependencia ubicada en Alfredo Palacios N° 276. El hombre, que cumple condena por amenazas simples, habría perdido el control y generado destrozos de consideración.
Patadas, gritos y sillas voladoras
De acuerdo con el relato de la fiscalía, los guardias de servicio escucharon ruidos fuertes y golpes reiterados contra las rejas. Al acercarse al pasillo principal, vieron al imputado gritando desde su celda, en el pabellón central, en un claro estado de alteración.
La violencia fue en escalada: mediante patadas, el interno logró forzar la puerta de su alojamiento hasta descalzar las bisagras y tirar abajo toda la estructura. Una vez libre, avanzó hacia la reja de primera contención, la que da acceso a la salida del predio, y comenzó a arrojar sillas de madera y metal contra el personal penitenciario.
En su recorrido, también dañó las bisagras y el pestillo de seguridad de ese sector. Los agentes finalmente lograron contenerlo y lo trasladaron de urgencia a la sala de abogados, ya que su celda original había quedado completamente inhabilitada por los destrozos.
Pruebas y decisión judicial
Para sostener la imputación, la fiscalía presentó el acta de procedimiento de la unidad, los testimonios de los celadores intervinientes, la denuncia formal del director del establecimiento y un informe pericial con material fotográfico elaborado por el Gabinete de Criminalística.
A pesar de la oposición del defensor particular del imputado, tanto a la formulación de cargos como a la medida cautelar solicitada, la jueza de Garantías Claudia Lemunao dio por formalizada la acusación. Además, dispuso un plazo de cuatro meses para llevar adelante la investigación penal preparatoria.