Destruyeron otra vez la imagen de San Expedito en Sarmiento: a días de la misa que había pedido respeto
La imagen de San Expedito apareció destruida otra vez en la gruta de Sarmiento, sobre calle Bufano. El ataque llegó apenas días después de la misa de desagravio que el padre Pepe Nieto encabezó por lo ocurrido en agosto.
La Gruta de San Expedito, ubicada sobre calle Bufano, entre Doncel y Lloveras, en el departamento Sarmiento, volvió a ser blanco de un acto de vandalismo. La imagen del santo que estaba en el lugar apareció destruida y el episodio generó indignación entre los vecinos que frecuentan ese espacio de oración.
Según se pudo conocer, se trata de un nuevo ataque contra el mismo punto de devoción. La destrucción de la figura de San Expedito provocó malestar entre quienes suelen acercarse a la gruta a rezar y dejar sus pedidos.
Un ataque que llega después de la misa de desagravio
El hecho ocurre apenas días después de una celebración religiosa que buscaba reparar lo sucedido en agosto, cuando la gruta ya había sufrido un episodio similar: en ese entonces también rompieron la imagen del santo.
El pasado 23 de septiembre, el padre Pepe Nieto encabezó una misa de desagravio en el lugar. La ceremonia reunió a fieles y vecinos que quisieron dejar claro su rechazo a la violencia contra ese espacio de fe.
Sin embargo, pese a aquella ceremonia, la gruta fue atacada otra vez y la imagen volvió a aparecer destruida. La secuencia de hechos encendió las alarmas en la zona, donde piden que se esclarezca lo ocurrido y que se proteja el lugar.
Preocupación entre los vecinos de Sarmiento
La reiteración de los ataques generó preocupación entre los habitantes del departamento. Para quienes concurren habitualmente a la gruta, no se trata solo de un daño material: la imagen destruida golpea directamente la devoción de una comunidad que mantiene viva la tradición de San Expedito.
El espacio, ubicado sobre calle Bufano, entre Doncel y Lloveras, es un punto de referencia para los fieles de la zona. Tras el primer episodio de agosto, la misa de desagravio había sido la respuesta de la comunidad. Ahora, con la imagen otra vez rota, la indignación se renueva y crece el reclamo por respuestas.