Detenciones por narcomenudeo en Tucumán aumentaron un 134% durante 2025
En 2025, Tucumán registró un promedio de 10 detenciones diarias por venta de drogas, un aumento del 134% respecto al año anterior, tras la aplicación efectiva de la ley de narcomenudeo.
La Policía de Tucumán detuvo a un promedio de 10 personas por día por vender drogas durante el año pasado, marcando un incremento del 134% en las aprehensiones. Este salto en la actividad represiva se vincula directamente con la aplicación efectiva de la ley de narcomenudeo, una norma que tardó casi una década en implementarse y que hoy es una herramienta clave en la lucha contra este delito en la provincia.
Las cifras oficiales indican que en 2025 se realizaron 3.705 detenciones por comercialización de estupefacientes al menudeo. Este número contrasta fuertemente con las 1.579 aprehensiones registradas durante 2024. La puesta en vigencia de la ley 8.164, finalmente efectiva desde el 1 de diciembre de 2022 tras superar obstáculos legales, es señalada como el motor de este cambio operativo.
Un largo camino para la ley
La normativa que habilita a la provincia a perseguir el narcomenudeo fue sancionada originalmente en marzo de 2014. Sin embargo, una medida cautelar del ministro público fiscal, Edmundo Jiménez, impidió su entrada en vigencia al considerar que Tucumán no contaba con los recursos necesarios. No fue hasta abril de 2022, durante el interinato de Osvaldo Jaldo como gobernador, que la Corte Suprema de Justicia levantó ese impedimento.
Jorge Dib, secretario de Lucha contra el Narcotráfico, sostuvo que la demora en aplicar la ley facilitó la extensión del problema. “Ahora es distinto porque hay una decisión política de luchar contra este delito”, afirmó. Dib también vinculó esta ofensiva con la baja de otros ilícitos como robos y homicidios en el territorio provincial.
Cambios en las modalidades delictivas
Los operativos del año pasado arrojaron datos que reflejan una mutación en las formas de comercialización. Mientras las detenciones aumentaron drásticamente, el secuestro de cocaína fraccionada cayó de 100 kilos en 2024 a 69 kilos en 2025. En contrapartida, el decomiso de marihuana se triplicó, pasando de 262 kilos a 881 kilos.
Jorge Dib analizó que esto se explica porque “los tranzas dejaron de tener puntos fijos de venta y se incrementó la comercialización callejera”. El jefe de la Policía, Joaquín Girvau, coincidió y agregó que el incremento también está vinculado a una mayor presencia policial en sectores donde antes no se hacía prevención, como parte de una estrategia para “recuperar las calles”.
Los desafíos y la mirada desde los barrios
Tanto Dib como Girvau reconocieron que, a pesar de los avances, persisten desafíos. Señalaron que las fiscalías especializadas están sobrecargadas, lo que demora investigaciones que podrían desarticular redes completas y no solo detener a vendedores callejeros. Ambos funcionarios destacaron el apoyo económico del gobierno para mejorar recursos tecnológicos y humanos.
En los barrios, la percepción es ambivalente. En Villa 9 de Julio, un sector considerado origen del narcomenudeo en la provincia, un grafiti reza “Muerte a los tranzas”. Vecinos como Julia Gallo reconocen que hay más detenciones, pero afirman que “la droga sigue en el barrio”. Otros, como Osvaldo Ferreyra, señalan que los jóvenes son utilizados para la venta callejera y que el problema persistirá “hasta que caiga el tranza” que maneja el negocio desde arriba.
El funcionario Jorge Dib fue enfático al señalar que sería un error considerar la batalla como ganada. Destacó que Tucumán se ha convertido en un referente regional en esta lucha, pero advirtió que se trata de “una actividad ilícita que permanentemente muta”, lo que exige una adaptación constante de las estrategias de combate.