Detenido en Salta el prófugo del caso Milagros Basto: el insólito truco que usó para intentar escapar
Tras ocho meses prófugo, la Gendarmería lo atrapó en Salta. Para evitar la detención, el acusado por el caso Milagros Basto recurrió a un truco que ya había usado antes. Los detalles de la captura y su vínculo con el expolicía condenado.
Un patrullaje de rutina en un camino de Salta terminó con la captura de un hombre buscado por la Justicia cordobesa. Jorge Javier Grasso, acusado de encubrimiento en el femicidio de Milagros Basto, intentó una última y desesperada maniobra para evitar ser detenido después de ocho meses prófugo. Los gendarmes no se dejaron engañar.
El operativo se desarrolló en un camino secundario cercano a la Ruta Nacional 34, a la altura del kilómetro 1.375, en la zona de Senda Hachada, provincia de Salta. Efectivos del Escuadrón 52 “Tartagal” de Gendarmería Nacional se encontraron con un hombre que caminaba solo en el lugar y procedieron a identificarlo.
Fue en ese momento cuando el sospechoso, identificado luego como Jorge Javier Grasso, presentó un documento que levantó todas las alarmas. Para intentar confundir a los agentes, mostró un pasaporte en el que figuraba con género femenino.
¿Un truco ya visto?
La estrategia de Grasso no era nueva. De hecho, ya había recurrido al mismo ardid en el pasado. En diciembre de 2024, cuando fue detenido en Paraguay por el robo de un bolso con 12 mil dólares en un shopping, también solicitó ser tratado como mujer, argumentando que así constaba en su documentación.
En aquella oportunidad, fue deportado a la Argentina. Sin embargo, su libertad duró poco, ya que rápidamente volvió a ser buscado, esta vez por su presunta vinculación con el crimen de Milagros Basto. Además, sumó una denuncia por acosar a vecinos, a los que espiaba por las cerraduras de los departamentos en un edificio de la avenida Colón en Córdoba.
La verificación de los datos en el sistema federal de comunicaciones policiales fue inmediata. Los gendarmes confirmaron que la persona que tenían frente a ellos era efectivamente Javier Grasso, contra quien pesaba un pedido de captura internacional emitido por la Justicia de Córdoba.
El macabro hallazgo que conmocionó a Córdoba
El caso por el que se busca a Grasso es de una gravedad extrema. El cuerpo de Milagros Basto, una joven de 22 años, fue encontrado el 5 de julio del año pasado en un departamento del centro de Córdoba. El descubrimiento lo hicieron unos albañiles que ingresaron a la vivienda de Horacio Grasso, un expolicía y hermano del ahora detenido.
El cadáver de la víctima estaba dentro de un placard, envuelto en sábanas y cables. Horacio Grasso ya se encontraba condenado a 27 años de prisión por el homicidio de un niño y había vuelto a la cárcel poco antes por violar las condiciones de su arresto domiciliario.
El 14 de agosto, la Justicia confirmó mediante pruebas periciales que los restos hallados correspondían a Milagros Basto, quien se encontraba desaparecida desde noviembre de 2024. La investigación por su femicidio continúa abierta.
Recientemente, a fines de febrero de este año, Horacio Grasso sumó otra causa grave. La fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Ingrid Vago, lo imputó por abuso sexual con acceso carnal calificado por el vínculo y por el uso de estupefacientes. La denuncia fue radicada por una pariente suya, quien aseguró haber sido atacada por él entre marzo y agosto de 2021.
Lo escalofriante es que este presunto abuso habría ocurrido en el mismo departamento de la calle Buenos Aires al 300, en el centro de Córdoba, donde meses después fueron encontrados los restos de Milagros Basto dentro del placard.
Jorge Javier Grasso, ahora detenido en Salta, enfrenta una acusación por presunto encubrimiento en esta causa. De ser condenado, podría sumar una pena de entre 8 y 20 años de prisión. Su captura pone fin a ocho meses de fuga y marca un avance en una de las investigaciones más complejas y sensibles de los últimos tiempos en la provincia.