Detenido en un control rutinario: la conexión inesperada con un crimen que conmocionó a Rosario
Un control de tránsito común en Rosario derivó en algo mucho más grave. Lo que la policía descubrió sobre este hombre de 36 años lo vinculó directamente con un crimen que había quedado impune.
Lo que parecía una simple verificación de tránsito en el noroeste rosarino terminó con un hombre tras las rejas, acusado de un brutal asesinato ocurrido semanas atrás. Ramón Agustín Ferreyra (36) fue detenido el pasado lunes y este miércoles enfrentó una audiencia donde la fiscalía lo señaló como uno de los dos atacantes de Andrea Verónica Zeballos, quien fue ejecutada a tiros en la cabeza el pasado 10 de enero.
¿Cómo cayó el sospechoso?
El Comando Radioeléctrico realizaba un control de rutina en la intersección de Forest y Pasaje Peatonal cuando interceptaron a Ferreyra. Al consultar sus datos, los agentes descubrieron que pesaba sobre él un pedido de captura vigente desde el 19 de enero. Inmediatamente, procedieron a su aprehensión.
La fiscal Agustina Eiris fue la encargada de presentar los indicios en su contra durante la audiencia imputativa. Según la investigación, Ferreyra habría sido el conductor de una moto Benelli sin patente utilizada en el ataque mortal contra Zeballos, ocurrido en 27 de Febrero y Brasil, en el barrio Godoy.
El crimen y el primer detenido
El homicidio de Andrea Verónica Zeballos conmocionó a la zona oeste de Rosario a principios de año. La víctima recibió varios impactos de bala en la cabeza y falleció en el acto. La pesquisa policial avanzó rápidamente y ese mismo 10 de enero logró la captura del supuesto acompañante en el hecho.
Se trata de Geremías Uriel Campos, de 19 años, quien fue arrestado en Pasaje 1.847, a la altura de Biedma. Al momento de su detención, Campos portaba una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida. También se secuestró la moto utilizada en la emboscada. Cuatro días después del crimen, Campos fue imputado y la justicia decretó su prisión preventiva efectiva.
Las acusaciones y la decisión judicial
Durante la audiencia de este miércoles, la fiscal Eiris no solo imputó a Ferreyra por su presunta participación en el homicidio de Zeballos. También lo acusó por portación ilegítima de arma de fuego, en referencia a la pistola calibre 9 milímetros, y por haber utilizado un vehículo con antecedentes delictivos.
La moto Benelli sin patente que, según la investigación, manejaba Ferreyra al momento del ataque, había sido denunciada como robada el 7 de enero de este año en French al 900. Al término de la audiencia, la jueza Luciana Vallarella evaluó los argumentos de la fiscalía y resolvió decretar la prisión preventiva efectiva por 60 días para Ramón Agustín Ferreyra.