Detenido un barra brava clave de Los Menores: la amenaza por un bolso desaparecido que lo terminó implicando
Un barra brava de Rosario Central queda tras las rejas acusado de ser el brazo armado de Los Menores. La investigación judicial revela su presunto rol en hechos de extrema violencia y un turbio episodio de amenazas que comenzó con la inexplicable desaparición de un arsenal.
La Justicia santafesina ordenó la prisión preventiva de Alexis Emanuel “Chami” Mendoza, un barra de Rosario Central señalado como brazo armado de la peligrosa banda narco. El fallo del juez Fernando Sosa se basa en su presunta participación en hechos violentos para la organización y en un turbio episodio de extorsión vinculado a la misteriosa desaparición de un arsenal.
Mendoza, de 31 años y oriundo del barrio Villa Nueva en la zona oeste de Rosario, fue detenido el pasado 8 de marzo. Las autoridades lo consideraban un prófugo de “alto perfil” dentro de la estructura criminal de Los Menores, la banda liderada por el fugitivo Matías Gazzani. Su captura formó parte de una serie de arrestos este año que, según el gobierno, ha debilitado significativamente a la organización, la cual mantiene un conflicto con residuales de Los Monos en el mapa delictivo local.
La imputación en su contra se construyó a partir de la interpretación de chats y fotografías incautadas de teléfonos, ya que al momento de su detención no se le hallaron armas ni drogas. La Fiscalía sostiene que su rol era mantener vínculos con otros detenidos ligados a la barra brava canalla, como Mirko Benítez y Luis Palavecino, participando en “hechos delictivos altamente violentos”.
¿Cuál fue su vínculo con los homicidios en la barra?
Uno de los capítulos más graves de la investigación lo vincula al sangriento desplazamiento de “los Pillines” del control de Los Guerreros, la barra de Central. Incluso, el testimonio de un testigo reservado lo señala como uno de los homicidas del capo Andrés “Pillín” Bracamonte y de Daniel Attardo, aunque esta mención no se tradujo en una acusación formal por esos crímenes.
La acusación oficial detalla que Mendoza participaba en “actividades relacionadas con el almacenamiento y custodia de armas de fuego, material balístico y estupefacientes que pertenecen a la organización criminal”.
El caso de extorsión por un arsenal perdido
El otro pilar de la causa que lo mantendrá tras las rejas al menos dos años es un episodio de extorsión que se remonta a agosto de 2024. La investigación revela que una mujer “prestaba un servicio” a la banda escondiendo armas, droga y cartuchos en su casa de Pedro Lino Funes al 3000.
La situación se descontroló el 24 de marzo de 2025, cuando miembros de la banda le dejaron a esta mujer un bolso con cuatro pistolas y una ametralladora. Cinco días después, un integrante conocido como “Colo” fue a buscar el armamento, pero este había desaparecido sin dejar rastro.
Frente a la pérdida del arsenal, la mujer fue llevada a la casa de Mendoza en Solís al 3100. Allí, según la imputación, “Chami” la amenazó al decirle que si no aparecía el bolso la iban a matar. Minutos después, la víctima fue visitada en su domicilio por los ya detenidos Roberto “Negri” Verón y Pedro Kolonisky –este último un empresario textil e integrante de la barra de Central–, quienes llegaron en una camioneta Ranger Raptor y le dieron 15 minutos para abandonar su hogar.
La mujer y su familia huyeron de la vivienda. Luego comenzaron a recibir mensajes de WhatsApp exigiendo que firmara papeles para entregar el inmueble formalmente y que no denunciara la situación a la Policía. Cabe destacar que la casa de Solís al 3100 donde vivía Mendoza terminó siendo tapiada meses después mediante la aplicación de la ley de Microtráfico.
Este caso de extorsión ya tenía presos a Pedro Kolonisky y a Roberto Verón, y su resolución judicial contribuyó a la detención de Mendoza, sumando su nombre a la lista de segundas y terceras líneas de Los Menores que han caído, como Carlos “Polli” Tévez, Roque “Roco” Romero, Lautaro “Wifi” Brest, Rodrigo Cappelletti y Lautaro Noriega.