Detrás del mostrador de La Vieja Esquina: el secreto mejor guardado del Poncho
¿Sabés qué hay detrás de un puesto gastronómico del Poncho? Empanadas a $20.000 y un equipo que viajó desde Buenos Aires para dar trabajo.
El cierre del Poncho 2026 dejó un récord de concurrencia y un balance que pocos esperaban. Detrás del mostrador de "La Vieja Esquina", Ana Lía y Aída cuentan cómo la fiesta generó empleo y movió la economía local.
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho 2026 finalizó con el Predio Ferial colmado. En una recorrida por el pasillo central, referentes gastronómicos analizaron los diez días de actividad, que marcaron un récord de visitantes y ventas.
¿Qué dijeron las emprendedoras?
Ana Lía y Aída, responsables de "La Vieja Esquina", calificaron la edición como histórica. "Este año la fiesta fue maravillosa y creció muchísimo; es única en todo el país", destacaron. Las temperaturas más agradables en los últimos días impulsaron la llegada de turistas de Córdoba y Buenos Aires.
En lo operativo, señalaron que la red de pagos digitales se saturó por la masiva concurrencia, pero el uso de débito y efectivo mantuvo la fluidez en la atención.
El empleo, el gran motor
Detrás de la logística trabajó un equipo dedicado al servicio en el predio y a la elaboración previa en el local. Familiares viajaron desde Buenos Aires para colaborar. "Es una bendición de Dios poder mantenernos acá y dar trabajo a los demás", valoraron las organizadoras.
En cuanto a precios, la docena de empanadas se vendió a $20.000, con opciones tradicionales como tamales, humita, buseca y pizetas. Los valores se unificaron entre los puestos para ser competitivos frente a los costos de insumos descartables. Para el cierre, ofrecieron promociones especiales durante los espectáculos finales.