Detuvieron a la madre que instigó a su hijo a llevar una réplica de arma a una escuela de Mendoza
La policía detuvo a la madre de un alumno que llevó una réplica de arma a una escuela de Mendoza, acusada de instigarlo a desafiar los protocolos de seguridad. Enfrenta una pena de hasta ocho años de prisión.
La policía detuvo a la madre de un alumno de 17 años que ingresó con una réplica de arma de fuego a un instituto de Las Heras, Mendoza, en medio del refuerzo de la seguridad escolar por amenazas de ataques. La mujer, imputada por instigación a intimidación pública, fue enviada a prisión tras confirmarse que alentó a su hijo a desafiar los protocolos.
El fiscal Juan Manuel Sánchez agravó la imputación y ordenó la detención preventiva de la mujer, quien ahora enfrenta una posible pena de entre tres y ocho años de prisión. Según el Ministerio Público Fiscal de Mendoza, la intimidación fue agravada “por la participación de un menor”, su propio hijo, y por el contexto de alerta generalizada en las comunidades educativas.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza confirmaron que el menor, al ser interrogado, aseguró que su madre lo impulsó a llevar el arma para desafiar los protocolos de seguridad, que incluyen inspecciones exhaustivas, restricción de mochilas y supervisión de espacios comunes. “Le dijo que los protocolos eran malos y que nada iba a pasar si llevaba la réplica a la escuela, pero los descubrieron”, afirmaron desde la DGE.
La madre, identificada como Sara, recuperó la libertad tras cinco días detenida, pero la investigación continúa. En declaraciones a Radio Mitre Mendoza, sostuvo que el arma era de juguete y que su hijo actuó por indignación ante las medidas de seguridad. “Quiso probar que cualquiera puede entrar a la escuela con un arma”, dijo, y agregó: “También fue mi culpa”. El padre del menor también cuestionó el procedimiento y aseguró que su hijo es un alumno ejemplar.
El caso se enmarca en la ola de amenazas escolares que se desató tras la tragedia en San Cristóbal, Santa Fe, donde un adolescente de 15 años mató a un compañero e hirió a otros dos. Los gobiernos de varias provincias implementaron protocolos de prevención y medidas punitivas, como multas a los padres y el cobro de los costos de los operativos policiales.