Detuvieron al hijo de un director de la Policía de Misiones y lo que encontraron adentro del búnker dejó mudo a todos
¿Qué hacía el hijo de un director de la Policía de Misiones en una casa allanada por narcodelivery? La Justicia Federal investiga a tres jóvenes y el dato que salió del búnker complica a un alto mando. ¿Qué encontraron adentro?
La Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de Misiones desbarató una banda que vendía cocaína y marihuana a domicilio en Posadas. Entre los tres detenidos hay un dato que sacude a la fuerza: uno de los aprehendidos es hijo de un comisario mayor de 52 años que ocupa un cargo de director en la provincia.
El operativo se concretó el sábado 10 de octubre por la tarde, en una vivienda alquilada del barrio Rocamora, a pocos metros del cementerio La Piedad. Los tres sospechosos tienen 25 años y, según las fuentes consultadas, serían los cabecillas de la organización.
La investigación venía de al menos dos semanas de seguimiento. Los pesquisas buscaban confirmar la existencia de un búnker donde se fraccionaban los estupefacientes y desde donde salían a repartir en un auto sin patente y dos motos.
El allanamiento y los secuestros
Pasadas las 19, el Juzgado Federal de Posadas autorizó el ingreso a la propiedad ubicada en el cruce de Martín Fierro y Tomás Guido. Con el respaldo de efectivos de Infantería, los policías detuvieron a los tres jóvenes.
Además del hijo del alto mando policial, entre los aprehendidos hay un yerno, de acuerdo con lo que pudo saber PRIMERA EDICIÓN. Los tres quedaron a disposición de la Justicia Federal.
La requisa arrojó un botín millonario: 14 kilogramos de cogollos de cannabis sativa y 425 gramos de cocaína, medio pan sin fraccionar. La droga fue valuada en 63 millones de pesos.
También se incautaron 2,7 millones de pesos en efectivo, cinco balanzas digitales y seis teléfonos celulares. En el lugar había un Volkswagen Voyage negro, una motocicleta Honda CG-150, una Keller 110 y una pistola de aire comprimido.
La modalidad que usaban para vender
El grupo operaba con el sistema conocido como narcodelivery: los clientes pedían la droga y la recibían en sus domicilios. El fraccionamiento se hacía en la casa allanada, que funcionaba como centro de distribución.
Las autoridades no se pronunciaron sobre el vínculo familiar del detenido con el director policial, aunque el dato ya genera ruido en los pasillos de la fuerza.