Deuda millonaria pone al borde del colapso a miles de prestadores de salud
Una deuda que supera los 500.000 millones de pesos amenaza con dejar sin atención a miles de jubilados. ¿Cómo llegó el sistema de salud a este punto crítico y qué consecuencias podría tener?
Una deuda que ya alcanza los 500.000 millones de pesos mantiene en vilo al sistema de salud, afectando a cerca de 5.000 clínicas, farmacias y laboratorios en todo el país. Norberto Markarián, abogado previsional, advirtió que la situación es crítica y que muchas instituciones dependen de esos pagos para continuar operando.
Desde febrero del 2026, el PAMI viene acumulando deudas que ahora han escalado a una cifra alarmante. Markarián explicó a Canal E que esto ha dejado a los prestadores “terriblemente perjudicados en situaciones ya de quiebra de las empresas”. El mecanismo de “consolidación de deuda” propuesto a los acreedores solo empeora las cosas, congelando los pagos y dejando a las instituciones sin margen financiero.
¿Qué hay detrás de la crisis financiera?
Markarián vinculó el problema con decisiones políticas y económicas de fondo. Afirmó que, para evitar generar déficit, se están recortando ingresos en todos los sectores, incluyendo al PAMI. “Me parece que es una barbaridad… acortarle los ingresos al PAMI”, señaló, destacando el impacto en un grupo vulnerable como los jubilados y pensionados.
La eliminación de la ley de emergencia sanitaria podría agravar aún más la situación. El especialista alertó que, si esto ocurre, podría haber “quebrantos… 5.000 prestadores que van a entrar en quiebra”, ya que muchas instituciones no pueden sostener sus costos operativos. Incluso anticipó posibles consecuencias legales, como juicios penales por incumplimiento de deberes de funcionarios públicos.
¿Cómo afecta esto a los afiliados?
El impacto más grave recae directamente sobre los jubilados. Markarián describió un escenario donde los afiliados son derivados a hospitales públicos porque ya no los atienden en sanatorios privados, generando una sobrecarga en el sistema. Además, hay demoras alarmantes en tratamientos esenciales, como cirugías que se postergan hasta seis meses o tratamientos oncológicos que se atrasan, incrementando los riesgos para los pacientes.
El especialista graficó la gravedad al afirmar que “estamos en una situación casi de guerra”, debido a la saturación del sistema y la falta de recursos. También anticipó un escenario de negociación desfavorable, donde el Estado podría ofrecer pagar solo la mitad de lo adeudado, reflejando su dificultad para afrontar compromisos.
Pese a la gravedad, Markarián dejó un mensaje de cautela, pidiendo a los jubilados que tengan paciencia, aunque el panorama inmediato sigue siendo incierto.