Devoción a prueba de lluvia: fieles peregrinaron hacia el santuario de la Virgen del Valle
A pesar del fuerte temporal registrado anoche, numerosos devotos de la Virgen del Valle mantuvieron su tradición de caminar y peregrinar hacia el santuario ubicado en La Reducción. La jornada estuvo marcada por caminos mojados, lloviznas intermitentes y ráfagas de viento que acompañaron a los creyentes durante su trayecto. Desde horas de la tarde comenzaron
Un temporal nocturno no logró disuadir a cientos de devotos que, como cada año, cumplieron con la tradición de caminar hacia el santuario de la Virgen del Valle en La Reducción. Con paraguas y linternas, los creyentes avanzaron bajo la lluvia y el viento para participar de las celebraciones litúrgicas de este lunes.
La víspera de la festividad principal estuvo marcada por condiciones climáticas adversas. A pesar de los caminos mojados, las lloviznas intermitentes y las ráfagas de viento, una corriente constante de peregrinos mantuvo viva la tradición. Desde horas de la tarde, se observaron grupos avanzando por las distintas rutas y accesos que conducen al histórico santuario.
La modalidad del viaje varió entre los asistentes. Mientras una gran cantidad optó por realizar el recorrido a pie, otros lo hicieron en bicicleta o en vehículos particulares. La imagen de paraguas, capas de lluvia y el haz de las linternas iluminando el camino se repitió a lo largo de toda la travesía nocturna.
Un día de celebraciones litúrgicas
Este lunes, el cronograma de actividades religiosas se desarrolla con normalidad. La jornada está pautada con una serie de misas que comenzaron en la madrugada. Los oficios se celebraron a las 3, 6, 9 y 11 horas, y están programadas dos últimas ceremonias para las 18 y las 20:30. Muchos de los fieles que arribaron durante la noche aguardaron en el lugar el inicio de las primeras celebraciones.
En el santuario, el flujo de visitantes es constante y ordenado. Las personas se acercan para presentar sus intenciones personales, dejar ofrendas y participar de los distintos oficios. Desde primeras horas de la mañana, la afluencia de devotos no ha cesado, favorecida por un clima más estable que el de la víspera, lo que permite continuar con todas las actividades previstas sin interrupciones.
Una tradición profundamente arraigada
La masiva presencia de creyentes, incluso bajo condiciones climáticas desfavorables, pone de manifiesto una vez más la fuerza de esta tradición. La peregrinación en la víspera continúa siendo una de las manifestaciones de fe más sólidas y arraigadas en la región. La escena refleja el fuerte vínculo espiritual que numerosas familias mantienen con la Virgen del Valle y su santuario en La Reducción, un lazo que trasciende cualquier inconveniente.