Día del Maestro: la maestra que murió abrazada a una causa
¿Qué pasó esa noche en la escuela albergue de El Bobadal? La historia de Evelia Murillo, la maestra que se interpuso entre una joven y su agresor, sigue conmoviendo a Salta a 12 años del crimen.
El Día del Maestro no es solo un homenaje a Sarmiento. En Salta, la fecha también invita a recordar a Carmen Evelia Murillo, la docente de una escuela albergue del norte provincial que fue asesinada en octubre de 2014 por proteger a una joven que buscaba refugio.
Evelia tenía 44 años y trabajaba en el paraje El Bobadal, a pocos kilómetros de Tartagal. La noche del crimen, una joven llegó al establecimiento junto a su sobrina, perseguida por José Tomás "Maco" Cortés, según quedó establecido en la investigación y el juicio. La maestra las escondió dentro de la escuela, pero el hombre volvió armado y le disparó en el pecho. La herida fue mortal.
Tras el ataque, los chicos que estaban en la escuela huyeron hacia el monte. Una alumna logró pedir ayuda y Cortés fue detenido. Los primeros reportes indicaban que había escapado después del asesinato.
El hecho conmocionó a la provincia y tuvo una enorme repercusión porque ocurrió pocos días antes del Encuentro Nacional de Mujeres que en octubre de 2014 reunió a miles de personas en Salta.
El juicio y la condena
El 7 de abril de 2016, la Sala I del Tribunal de Juicio de Tartagal condenó a José Tomás "Maco" Cortés a prisión perpetua. Los jueces Ricardo Martoccia, Osvaldo Chehda y Asusena Vásquez lo consideraron responsable del homicidio calificado por violencia de género de Evelia Murillo. La sentencia también fijó una indemnización de 300.000 pesos para Sofía Murillo, hija de la docente.
El fallo dejó asentado que Cortés disparó desde muy corta distancia y que el ataque se produjo mientras ejercía violencia contra otra mujer a la que pretendía someter sexualmente. No hay información pública reciente que indique que el condenado haya recuperado la libertad o que su sentencia haya sido modificada.
Una memoria que sigue viva
Evelia no era solo una maestra. Había elegido trabajar en una escuela rural del norte salteño, donde enseñar implicaba mucho más que estar frente al pizarrón. Su asesinato quedó ligado a la violencia de género, pero también al recuerdo de una mujer que decidió intervenir para proteger a otra y terminó pagando con su vida.
A 12 años del crimen, su historia sigue presente en homenajes y proyectos. En 2023 se presentó una iniciativa legislativa para que la escuela donde trabajaba lleve su nombre.