Día del Vacunador: la estrategia que cambió en Rawson para no perder ni una dosis
¿Sabías que en Rawson los equipos de salud salen a buscar a las familias que no vacunan a sus hijos? Conocé la nueva estrategia que se implementó en el Día del Vacunador.
En el marco del Día del Vacunador, el Hospital Santa Teresita de Rawson organizó una jornada especial que combinó vacunación, controles de salud y campañas de prevención. La convocatoria superó las expectativas y puso en el centro de la escena un desafío que preocupa a los equipos sanitarios: la baja concurrencia de los más chicos.
Durante la actividad, los vecinos pudieron acercarse para revisar su calendario de vacunación y ponerse al día con las dosis pendientes. Participaron tanto trabajadores municipales como personas que se acercaron de manera espontánea, aprovechando la oportunidad para consultar dudas y completar esquemas.
Un gesto que suma: jabones artesanales para los que se vacunaron
Como detalle especial, el personal del vacunatorio preparó presentes hechos a mano para quienes recibieron sus dosis. Entre ellos, se destacaron jabones elaborados por las propias integrantes del equipo, un reconocimiento simbólico que buscó valorar el compromiso de los vecinos con su salud.
La responsable del vacunatorio, Inés Ibáñez, destacó que en Rawson los adultos mantienen un buen nivel de cobertura y que, de a poco, se instala la idea de que la vacunación es para toda la vida. En ese sentido, recordó que los adultos deben contar con dos dosis de triple viral, tres de hepatitis B y los refuerzos de la vacuna antitetánica.
El desafío de los más chicos: salir a buscarlos
Sin embargo, uno de los principales focos de atención está puesto en los menores de dos años. Según explicó Ibáñez, la dinámica cambió: ya no alcanza con esperar a que las familias se acerquen. “Antes nuestra población venía a los vacunatorios. Hoy cambió la dinámica y nosotros tenemos que salir a buscar al paciente”, afirmó.
Para revertir esta situación, los equipos de salud modificaron su estrategia y comenzaron a realizar llamados telefónicos, envío de mensajes de texto, recorridas domiciliarias y trabajos articulados con trabajadoras comunitarias y la Policía Comunitaria. El objetivo es claro: llegar a las familias que no concurren y garantizar que ningún niño quede sin sus vacunas.
Más allá de la aplicación de dosis, la referente remarcó que el trabajo del vacunador incluye el seguimiento de los pacientes, la promoción de la salud y la carga de información en el sistema, lo que permite consultar el historial de vacunación en cualquier punto del país.