Día Mundial del Salame: por qué Córdoba se quedó con el podio de los chacinados
Se celebra el Día Mundial del Salame y, una vez más, el centro de la escena está en Córdoba. Pero no solo por las fiestas: hay un detalle que convierte a la provincia en la capital indiscutida del embutido.
Este lunes se celebra el Día Mundial del Salame y, otra vez, la mirada gastronómica del país apunta a Córdoba. Es que la provincia se consolidó como el corazón de la producción del embutido más argentino, con dos fiestas que reúnen a los mejores productores y un reconocimiento que cruza las fronteras provinciales.
La tradición no es casualidad. En Oncativo se realiza cada año la Fiesta Nacional del Salame Casero, mientras que en Colonia Caroya se lleva a cabo la Fiesta Provincial del Salame. Ambas localidades tienen ordenanzas que regulan la elaboración de estos productos, con exigencias claras que buscan proteger la identidad típica regional.
Pero el orgullo salaminero no termina ahí. Los paladares más exigentes también destacan lo que se produce en Oliva y en Colonia Tirolesa, donde las recetas familiares y el clima serrano se combinan para darle un sabor único a cada pieza.
Más allá de la fecha, el dato que resuena entre los entendidos es que Córdoba se llevó el podio de los chacinados a nivel nacional. Y no es una opinión: son las propias fiestas y ordenanzas las que avalan una calidad que se sostiene año tras año.