Díaz Achával: 'El radicalismo está roto, está dividido' y puso a Santiago como espejo
¿Qué dijo realmente Díaz Achával sobre la UCR? Sus declaraciones sobre la crisis radical y el modelo santiagueño que propone como salida.
El diputado provincial Martín Díaz Achával sacudió el avispero político al pasar por los micrófonos de Actualidad Política por Radio LV11. Con duras críticas hacia el presente de la UCR, el legislador no dudó en sentenciar que el partido centenario atraviesa su peor momento, al tiempo que resaltó la experiencia del Frente Cívico en Santiago del Estero como un modelo a seguir.
Lejos de limitarse a un análisis superficial, Díaz Achával se metió de lleno en la crisis de identidad que golpea a los partidos políticos, y puso el foco en el radicalismo. Para él, la problemática excede las fronteras partidarias y se instala como un mal endémico de la dirigencia actual.
¿Qué pasa con la UCR?
“El radicalismo es parte y sufre parte de lo que es la crisis de identidad de los partidos políticos”, afirmó el diputado, reivindicando su pertenencia a esa tradición política. En ese marco, apuntó contra aquellos dirigentes que, según su mirada, se alejan de los principios históricos que dieron origen a la fuerza.
“Hay que ver lo que hacen, no solamente lo que dicen”, planteó, en una clara advertencia a sus pares. Y fue más lejos: “Tendrán formas de radicales, tendrán el sellito, los colores, pero no tienen el contenido”, lanzó sin anestesia.
El legislador recordó las banderas históricas de la UCR: la universidad pública, la gratuidad de la enseñanza, la Reforma Universitaria de 1918, YPF y las figuras de Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín. En contraste, cuestionó a los sectores que hoy acompañan posiciones contrarias a esos ideales.
“Yo creo que el Partido Radical está roto, está dividido. Los radicales estamos en distintos espacios”, sostuvo, y agregó que la fuerza aún no logró recuperarse de la crisis posterior al gobierno de Fernando de la Rúa. Para volver a disputar poder nacional, necesitará nuevos liderazgos: “Hasta que no surjan liderazgos firmes a nivel nacional, como lo fue Alfonsín, difícilmente la Unión Cívica Radical pueda lograr unirse en una posición que discuta poder”, manifestó.
El espejo santiagueño
En contraposición, Díaz Achával puso como ejemplo el proceso político que se desarrolló en Santiago del Estero durante las últimas dos décadas. Según explicó, el Frente Cívico logró encontrar puntos de coincidencia entre radicales y peronistas, sin que cada uno abandonara su identidad.
“El radicalismo de Santiago del Estero, a partir de la conducción de Gerardo Zamora, empezó a ver qué puntos en común hay con el peronismo y de ahí sale un proceso que en Santiago ha durado 22 años hasta ahora”, expresó, destacando los resultados electorales como una ratificación de esa alianza.
Esa construcción permitió sostener objetivos comunes vinculados con el desarrollo provincial, la educación, la producción, la soberanía sobre los recursos y la atención de las necesidades sociales, remarcó el diputado.
Zamora, figura clave
Otro de los ejes de la entrevista fue el rol de Gerardo Zamora en el escenario nacional. Díaz Achával valoró su participación en reuniones con referentes de distintos sectores de la oposición y consideró que es un gesto institucional trascendente.
“Me parece trascendente en lo que significa institucionalmente para la República que se junten, que dejen de lado egos, que dejen de lado prejuicios, que inviten a todos los sectores que no comparten las políticas centrales de este Gobierno nacional”, afirmó.
En ese marco, aseguró que “la presencia de Zamora es inocultablemente imprescindible”, no solo por su figura personal, sino “por lo que representa”: la posibilidad de construir acuerdos políticos por encima de diferencias personales y partidarias.
La dignidad recuperada
Hacia el cierre, el legislador hizo un balance de las transformaciones en Santiago del Estero y sostuvo que el cambio más profundo no fue la infraestructura, sino la percepción de los propios santiagueños.
“La población ha recuperado algo que había perdido, que es la dignidad”, expresó, y profundizó: “Santiago del Estero había perdido la sensación de que podía ser respetado”.
Como ejemplos, mencionó la ampliación de servicios de salud y educación en el interior, la infraestructura pública y la posibilidad de recibir grandes acontecimientos deportivos y turísticos. “El resto de la provincia ha recuperado la dignidad de ser, y eso creo yo que es el mayor cambio que ha habido”, sostuvo.
Finalmente, Díaz Achával reivindicó su militancia de casi cuatro décadas en el radicalismo, recordando que ya colaboraba políticamente durante las elecciones provinciales de 1987.