Diego Ramos sorprendió con una profunda reflexión sobre el amor en la adultez: “Te hace repensar ciertas cosas”
Diego Ramos dirige “Adán y Eva, un amor de aquellos”, una obra sobre el reencuentro de una pareja adulta. En diálogo con TN Show, reflexionó sobre el amor, el humor y la madurez.
El actor y director Diego Ramos se refirió al amor adulto y a su nueva obra, “Adán y Eva, un amor de aquellos”, que ya se estrenó y promete emocionar al público. En diálogo con TN Show, Ramos habló sobre los vínculos en la madurez y la importancia del humor en el teatro.
¿De qué trata “Adán y Eva, un amor de aquellos”?
La obra, protagonizada por Patricia Palmer y Mario Pasik, combina humor, emoción y reflexión sobre las relaciones de pareja. Basada en textos de Mark Twain y con dramaturgia de la actriz, la propuesta pone el foco en un matrimonio separado que vuelve a encontrarse después de muchos años.
“Me gusta pensarlo como algo cíclico. Fueron los primeros en vivir en pareja y pasaron los matrimonios, las relaciones, las separaciones… y siempre volvemos al principio”, sostuvo el director. “Al amor, a los berrinches, a la complicidad, a las peleas y al no entendernos”.
El humor como herramienta para pensar
Para Ramos, el gran atractivo de la historia está en cómo el humor y la emoción conviven naturalmente. “Muchas veces el humor y la emoción van juntos”, dijo. “Te empezás a emocionar con algo de humor y no te diste cuenta de cuándo pasó”.
“Acá el humor está puesto en observar y observarnos y vernos reconocidos a nosotros o a cualquier persona en estas parejas, porque son Adán y Eva, pero también son Mario y Mariela. Y eso es lo maravilloso de las relaciones, que siempre volvemos al principio”, agregó.
Amor adulto: una mirada sin solemnidad
Ramos también se refirió a los vínculos en la actualidad y aseguró que le interesa especialmente hablar del amor en la adultez. “Está bueno el amor adulto. El que te agarra de grande y te hace repensar ciertas cosas”, sostuvo.
“Está bueno también ver a una pareja adulta, como esta y como la mayoría, que por momentos se maneja de una manera muy adolescente… porque eso es el amor también”, explicó. “Uno puede tener una relación y haber capitalizado un montón de experiencia, pero el corazón y el amor van por otro lado que la cabeza. Y de repente te ves haciendo un berrinche como si tuvieras 15 años”.
Ramos, entre la actuación y la dirección
Con una amplia trayectoria artística, Diego comenzó como actor, pero también fue panelista, conductor, cantante y director. “Soy insoportable, pero en el buen sentido”, bromeó. Luego explicó su filosofía de trabajo: “Yo creo que es muy importante lo que hacemos en el sentido de que somos el entretenimiento de la gente. Hay gente que paga una entrada, se prepara, tiene la ilusión de ir al teatro, le encanta ir o quiere pasar un momento lindo, y nosotros tenemos que estar a la altura”.
“Lo importante en el teatro es la persona que está a oscuras”, afirmó. “Nosotros hacemos teatro para la persona que viene y se sienta en una butaca. Entonces, a mí me gusta que la ropa, la luz, el zapato lustrado y la energía de los actores esté siempre como la primera vez, porque para la gran mayoría esa función va a ser la primera vez”.
Además, reveló que está cumpliendo un sueño al dirigir a Palmer y Pasik: “Estoy dirigiendo a dos actores por los cuales yo también soy actor. Yo me formé viéndolos”. “Me pasó también cuando trabajé con gente como Hugo Arana, Mirta Busnelli o Enrique Pinti. Es gente con la que yo formé sin que ellos se dieran cuenta de que me estaban formando”.
Luego de despedirse de Sex tras siete años, Ramos está haciendo gira con Cortocircuito, la obra teatral que fue un éxito en la temporada de verano en Villa Carlos Paz, y disfruta del estreno de Adán y Eva, un amor de aquellos.