Diez años esperando: el taxista que no quería trabajar de noche y el juicio que llega ahora
Un pedido de traslado antes de las 23, dos pasajeros y un disparo detrás de la oreja. Diez años después, el caso del taxista Eduardo Piris llegó a juicio y la fiscalía ya pidió una pena: cuántos años se reservan para el final.
Diez años después del asesinato de Eduardo Daniel Piris, un taxista de 40 años ultimado a balazos mientras hacía un viaje en la zona oeste de Rosario, la Justicia comenzó a juzgar al segundo sospechoso del caso. Se trata de un hombre de 31 años que estuvo prófugo durante años y fue detenido en septiembre de 2023 en la Capital Federal.
La primera jornada del debate oral y público se realizó este jueves en el Centro de Justicia Penal. La fiscalía pidió para el acusado una pena de 32 años de cárcel.
Quién era Eduardo Piris
Piris tenía 40 años y era padre de dos hijos. Se ganaba la vida al volante de un taxi, aunque su rutina no incluía la noche: según contaron sus familiares, no le gustaba trabajar en ese horario. Estaba estudiando y tenía la intención de cambiar de trabajo.
La noche del 26 de enero de 2016 no le correspondía cubrir ese turno. Pero un compañero estaba enfermo y no iba a hacerse cargo, así que decidió quedarse un rato más para sumar algunos pesos.
El viaje que terminó en tragedia
Poco antes de las 23 llegó un pedido de traslado a través de Easy Tax y Piris condujo hacia la zona oeste. Dos personas subieron al coche. Según la investigación, eran Jonatan Vallejos y un adolescente de 16 años.
Cuando el taxi circulaba por Gutenberg al 2000, lo hicieron detener con fines de robo. Ambos bajaron con armas en la mano y, para la fiscalía, se ubicaron uno a cada lado del vehículo, a la altura de las ventanillas delanteras. Le exigieron al chofer que entregara sus pertenencias. Ante su negativa, Vallejos le disparó y los dos escaparon.
El proyectil impactó en la cabeza de la víctima, detrás de la oreja. Las pericias no detectaron signos de resistencia física.
Un llamado al 911 alertó sobre un taxista herido en Gutenberg al 2000. Cuando los uniformados llegaron, Piris ya estaba muerto. A partir de los datos que surgieron en el lugar, la investigación avanzó con un rastrillaje.
La pista que apareció en una casa del barrio
Una vecina relató que un muchacho entró a su vivienda y se metió en una habitación. Se trataba de Leonel Cristian F., de 16 años, que quedó a disposición de la Justicia de Menores.
A principios de febrero de 2016 hubo varias demoras por el crimen en la zona de Cerrito y las vías del ferrocarril. Uno de los detenidos fue señalado en su momento como el posible tirador, pero esa hipótesis no prosperó y la persona quedó desvinculada de la causa.
El adolescente fue condenado en 2017 por un juzgado de menores de Rosario por homicidio en ocasión de robo. El otro sospechoso, Vallejos, de 31 años, fue arrestado recién en septiembre de 2023 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Qué se le imputa y quiénes intervienen
En la primera jornada del juicio, los fiscales Rodrigo Urruticoechea y Marina Vigo, de la Unidad Fiscal Especial en Violencias Altamente Lesivas, acusaron a Vallejos por homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego y la participación de un menor, además del delito de portación. El pedido de pena es de 32 años de prisión.
El tribunal que preside el debate está integrado por Rafael Coria, Valeria Pedrana y Silvana Lamas González.