Diez años salvando vidas: el programa que transformó a La Pampa en un territorio cardioprotegido
¿Sabías que tu intervención puede salvar una vida? El programa que cumple 10 años en La Pampa y que cambió las reglas del juego. Enterate cómo podés ser parte.
La Pampa celebra una década del programa "La Pampa Cardioprotegida" y, en plena Semana de Concientización de la Muerte Súbita, refuerza la idea de que cualquier vecino puede ser el héroe que marque la diferencia. La clave está en la comunidad, primera en responder ante una emergencia.
Del 21 al 27 de agosto, el Gobierno provincial pone el foco en la prevención y en la importancia de saber realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y utilizar un Desfibrilador Externo Automático (DEA). No es un detalle menor: la muerte súbita puede atacar a cualquiera, incluso a alguien que parece sano, y la intervención en los primeros minutos puede salvar hasta el 70% de las vidas.
¿Qué es la muerte súbita y por qué importa tu rol?
Se define como el fallecimiento repentino de una persona aparentemente sana, sin síntomas previos. En esos momentos críticos, la actuación de quienes están cerca es vital. Por eso, el programa provincial trabaja incansablemente en formar tanto a equipos de Salud como a la comunidad en general.
Juan Barbero, referente del CODES, repasó el impacto de esta década: "En esta década fue poder sensibilizar a las comunidades, haciéndolas sentir parte de la respuesta misma, formando y entrenando a primeros respondedores en cada una de las localidades de la Provincia". Y agregó: "Se visibiliza y dimensiona el rol de la comunidad como el primer respondedor a la hora de afrontar un evento de muerte súbita, dotándolo de herramientas para poder dar una respuesta oportuna".
Una red que no descansa
El despliegue es enorme: instructores capacitados en todo el territorio pampeano entrenan a grupos en empresas, instituciones, municipios y escuelas. El objetivo es claro para Barbero: "Lograr que la cadena de respuesta a un evento tan dramático tenga una instancia de preponderancia absoluta de la comunidad, pero que implica necesariamente un ensamble y una articulación con la respuesta de los equipos de salud".
Además, se busca favorecer el acceso a desfibriladores públicos y darle a la ciudadanía las herramientas para actuar, lo que "desencadena que todos estos actores se comprometan a darle la última posibilidad a que una persona pueda conservar su vida".
Alianzas que fortalecen el sistema
El programa se apoya en alianzas estratégicas. El Ministerio de Salud cuenta con un Centro de Simulación en Santa Rosa y un laboratorio en General Pico. La UNLPam se sumó con el programa 'Universidad Cardioprotegida'. Y a través de la Red Pampeana de Formación Docente Continua (RedPam), más de 1.000 docentes ya están certificados. También se avanza para certificar el Centro Cívico como espacio cardioprotegido.
"Se trabaja activamente en la capacitación de los nuevos efectivos de la Policía de La Pampa, áreas del Ministerio de Seguridad y cuerpos de guardavidas como multiplicadores permanentes", destacó Barbero.
Un cambio cultural que se siente
El programa, único homologado y fiscalizado por prestigiosas entidades científicas, logró un cambio cultural. "Hoy no discutimos más si tengo miedo o si voy a hacer algo mal. Nuestros pampeanos y pampeanas tienen una conducta proactiva, amparados por una ley provincial con reglamentación que no solo los anima a actuar, sino que estimula a generar protocolos y espacios seguros", concluyó Barbero, y describió la respuesta ciudadana como "solidaria, desinteresada, altruista y voluntaria".